Un hongo mortal empuja a las ranas doradas panameñas hacia la extinción

La extraña y venenosa rana, con un particular color de piel, sufre las consecuencias de un hongo mortal que se está llevando al 30 % de los anfibios.

Ranas Doradas Panameñas

Científicos dedicados a la preservación de las especies en peligro de extinción parecen estar perdiendo la batalla para salvar a las ranas doradas panameñas. Una especie de anfibio con un color de piel inusual y tóxico. Gran parte de su población sucumbió ante la presencia de un hongo mortal en Centroamérica. Se trata de algo llamado quitridio, que causa la quitridiomicosis, reseñó Daily Mail.

Esta enfermedad de nombre extraño (quitridiomicosis) es infecciosa. Además que tiene síntomas como las convulsiones, falta de control muscular y perdida del apetito. Los anfibios que la llegan a padecer, ven como el grosor de la piel comienza a aumentar. Entonces llega a un punto en el que no es capaz de absorber los nutrientes del medio ambiente y muere.

Reseña el portal antes mencionado que Angie Estrada dijo a la AFP: "Es una enfermedad bastante dramática y dolorosa". Además que añadió: "En cualquier lugar del mundo donde haya anfibios, el hongo ya está allí". Estrada es bióloga de la Universidad Virginia Tech. Y con sus palabras se refiere a que la eliminación del 30% de los anfibios se debe a la presencia de este hongo. Obviamente las ranas doradas son las que más lo están sufriendo.

Ranas Doradas

Las ranas doradas

Hay registros de brotes del hongo en Centroamérica desde 1987. Sin embargo la enfermedad que sufren los animales se ha registrado en Estados Unidos, Europa, Asia y Australia. En la actualidad solo quedan unas 1.500 ranas doradas. Todas se encuentran en zoológicos o centros de investigación. El propósito es lograr salvarlas para luego devolverlas a un hábitat segura.

"La idea no es mantener a estos animales en cautiverio para siempre. Queremos poder restablecer las poblaciones en su hábitat natural", dijo Roberto Ibánez a la misma agencia de noticias. Sostuvieron los científicos que también mantienen en cautiverio otras 12 especies de ranas, con la intención de monitorear su comportamiento ante este hongo.

Finalmente manifestaron que aunque este sea un problema propio de la naturaleza, la deforestación y tala de árboles acelera el crecimiento del hongo sobre estas regiones.