Superé la changuería y ahora solo uso copa menstrual

Llevo cinco años usándola, y no la cambio ni por un iPhone último modelo saldo con data gratis. Una columna por Capela Love.

¿Cuáles son los tres avances tecnológicos del mundo moderno? El internet, el calentador de agua y la copa menstrual. Llevo cinco años usándola, y no la cambio ni por un iPhone último modelo saldo con data gratis.

Desde la primera vez que escuché que ese cono de silicón lo podía tener hasta 12 horas dentro de mí, de una forma segura y sin emplegoste, salí corriendo a comprarla en Echo Verde, y la orientación que me dieron ahí, sobre cómo ponérmela y usarla, fue de parte de un hombre quien contó que su hermana estaba superfeliz de usarla cuando él se la regaló. No dudé en comprarla.

Pero a lo que voy: después de tanto tiempo usándola, he podido convencer a muy pocas amigas a que la usen. Desde las más hippies hasta las más comemierdas, siempre tienen la misma respuesta: ¡Uyyyy! Es que me da cosa tener que meterme los dedos y embarrarme de sangre.

PU. ÑE. TA.

jeva

Mujeres adultas modernas, profesionales, estudiadas… y le tienen miedo a meterse el dedo o a tocar su sangre. ¡CARAJO! ¿Cómo que no se han metido el dedo? ¿Cómo que les da asco tocar su cuerpo y lo que sale de él? Hello, es tocártela, no tragártela. Y si te la quieres tragar, tampoco te vamos a juzgar porque no nos tenemos que enterar.

Amiga que me lees, si eres una de las changas que describo arriba -pero te metes en la boca el primer pipí sucio del jevo de turno… y para colmo te tragas su esperma sin preguntar cuándo fue la última vez que se hizo pruebas de enfermedades de transmisión sexual y su estatus- es hora de que le vayas metiendo dembow a la educación y al amor propio porque la leche ajena y el tampón, pueden enfermarte, pero tu sangre y la copa, ¡no!

Conoce más de Capela Love y chequea su boutique de juguetes sexuales pulsando aquí.