Descubren uno de los sistemas planetarios más antiguos: ¿es habitable su supertierra?

Investigadores de la NASA descubrieron uno de los sistemas planetarios más antiguos, de diez mil millones de años. ¿Qué dicen los científicos al respecto?

El Universo aún tiene tanto, tantísimo por descubrir. Lo más reciente que hallaron científicos de la NASA: uno de los sistemas planetarios más antiguos.

Su nombre es TOI-561, y su planeta, una supertierra -es más grande que nuestra Tierra, con algunas condiciones parecidas-, se denomina TOI-561b.

La estrella tiene 10 mil millones de años, y cuenta con un planeta rocoso denominado TOI-561b orbitando a su alrededor. ¡La estrella supera el doble de edad del Sol!

 

La nueva supertierra, perteneciente a uno de los sistemas planetarios más antiguos

¿Cómo es el planeta TOI-561b? Según los científicos de la NASA, es aproximadamente 1.5 veces el tamaño de la Tierra. Cuenta con una órbita extremadamente rápida, rodeando su estrella el doble de veces si se compara con un solo día terrestre.

Exoplaneta

“El sistema multi planetas se encuentra en el disco grueso galáctico”, señalan los científicos. “Contiene un planeta rocoso, de período ultra corto (…) con tres pequeños planetas en tránsito”.

“TOI-561b es el primer planeta rocoso alrededor de una estrella galáctica de disco grueso, confirmada con velocidades radiales”, señalan. “Es uno de los mejores planetas rocosos para estudios de emisiones térmicas”.

La investigación fue publicada en The Astronomical Journal, y contó con 62 científicos acreditados.

 

¿Se puede habitar?

Según Lauren Weiss, una de las astrónomas, “la existencia de TOI-561b demuestra que los planetas rocosos se han estado formando casi desde el comienzo del Universo, hace 14 mil millones de años”.

No obstante, este planeta tiene remotísimas posibilidades de ser habitable. Su temperatura ascendería a más de 1.700 °C. Además, su densidad es inusualmente baja, pese a su tamaño.

El sistema planetario se descubrió gracias a los datos de la misión TESS de la NASA, y utilizando el Observatorio QM Keck en Hawaii.