Samsung pudiera moverse a las pantallas

Las pantallas “edge” de Samsung se han ganado el favor de la mayoría del público. Si bien su funcionalidad es, por el momento, poco más que un capricho al no tener una función concreta que la sustente, parece que no habrá vuelta atrás y este será el futuro para los teléfonos del fabricante surcoreano, incluyendo al Galaxy S8. Al menos es lo que se puede deducir de los comentarios que ha hecho Dong-jin Koh, jefe de la división móvil de Samsung.

"Samsung considera que podría hacer de las pantallas con bordes curvos la identidad de la línea de teléfonos Galaxy S, siempre que la empresa pueda ofrecer a los consumidores una experiencia de usuario diferenciada a través de funciones de software fáciles de usar".

screenshot20160809at10859pm-55d55f320e0a402e942b4486dca4ddda.jpg

La semana pasada conocimos al nuevo integrante de la familia Note, el Galaxy Note 7. El teléfono, contrario a los últimos Galaxy S6 y S7 llegó en un solo sabor, una pantalla curvada a ambos lados. Solo que en su caso, no lleva el distintivo de “edge” en su nombre. De concretarse las expresiones de Koh, hablamos que el próximo Galaxy S8 seguiría esta misma línea, un solo modelo y nada de versiones flat.

Más aún, de las expresiones de Koh también podemos deducir que Samsung todavía no ha dado en el clavo en cuanto a funcionalidades se refiere para sacarle el mayor provecho a este tipo de pantallas. No nos lla emos a engaño, un teléfono con pantalla curva luce muy bien, pero no hay un diferenciador tan marcado para justificar su precio más elevado sobre las pantallas planas. Y ni mencionar que para quienes gustan leer bastante en sus móviles, como este quien escribe, son toda una molestia. Al menos, tal y como comentan, están conscientes de que para poder dar ese paso definitivo a las pantallas curvadas, necesitan esa diferenciación de software.

img1489730x517-e2564f2fd9972ee918165b864ed4bd78.jpg

Cabe señalar que el Galaxy Note 7 llegó con una pantalla curvada a ambos lados, pero esta mucho menos marcada que la que vemos en los Galaxy S6 edge o S7 edge, lo cual resulta mucho mejor a la vista cuando se lee, y más importante aún, mucho más segura y manejable al usarse con una mano.

Personalmente, aunque no veo justificación para una pantalla curvada más allá de una estética del teléfono más agradable, entiendo que este tipo de pantalla llegó para quedarse y en el futuro serán mucho más quienes las implementen.