¿Por qué queremos algo dulce después de comer?

"Hoy no voy a pedir postre", podría ser tu mantra cada vez que comienzas a comer, pero al terminar con tu platillo, te inundan unas ganas incontrolables por algo dulce, entre más mejor.

"¿Qué más da? Mesero, ¿me trae una rebanada de ese pastel de queso con dulce de leche y mousse de chocolate?"

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TÚ, SIEMPRE.

Parece que tu falta de voluntad en cuanto a postres se refiere tiene una explicación biológica, y el culpable (como casi siempre) es tu cerebro.

El doctor Steven Witherly tiene algunas explicaciones para esas ganas insaciables de azúcar al terminar de comer. Básicamente Steven tiene dos explicaciones: la primera, es que se nos antoja algo dulce con tal de que nuestro organismo siga recibiendo comida.

¿Obvio no?

Más o menos. Lo que pasa es que al parecer cuando comemos lo suficiente de algunos sabores, nuestro apetito va disminuyendo, sin embargo, si cambiamos drásticamente entre sabores (por ejemplo con un postre después de comer algo salado), nuestro apetito se "recarga" nuevamente.

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La segunda explicación es un poco más elaborada. De acuerdo a Steven, la mayoría de los postres son bombas calóricas que nuestro cuerpo no puede procesar normalmente. Sin embargo, cuando comemos, nuestro sistema digestivo comienza a trabajar intensamente, por lo que le podría resultar más fácil digerir esa bomba de azúcar que trae tu banana split.

Ahora podrás evitar sentirte tan culpable cuando ordenes ese postre al final de tu comida, total, es tu cerebro pidiéndote azúcar. ¿A quién le importa bajar de talla?