Por ahí viene el alcohol sintético, que no da 'hangover'

Y así se ve el futuro.

Se han dado cuenta que ha medida que envejecemos salir de fiesta tiene cada vez peores consecuencias, especialmente esas veces que se nos pasa la mano con el alcohol. Pues, hay un neuropsicofarmacólogo inglés que está preocupado de este tema, por lo que ha pasad años de su vida buscando la cura para una de las peores dolencias de la vida, la caña.

Y al parecer estaría cada vez más cerca de una solución, definitiva, la que podría llegar al comercio en sólo cinco años más: "alcosynth", el alcohol sintético que promete toda la diversión del alcohol, sin la resaca.

En noviembre de 2018, el científico y su socio comercial David Orren comenzaron la búsqueda de recursos para poder comenzar la producción de Alcarelle, como llamaron a su producto. El problema es que necesitan unos 17 mil millones de pesos chilenos para lograrlo.

alcohol

De acuerdo con la información que reproduce el diario inglés The Sun, en 1983 mientras era estudiante de doctorado Nutt comenzó la búsqueda de un producto contra la embriaguez producida por el alcohol.

El investigador analizaba los efectos de este producto en el cerebro y dio con una cura, aunque esta era demasiado peligrosa para su uso clínico, especialmente porque podría provocar convulsiones en quien la consumiera estando sobrio. 

Sin embargo, esta idea inicial dio pie a su nueva investigación, comprender cómo estimular el receptor de Gaba -principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central de mamíferos- de la misma forma que el alcohol, pero sin causar los efectos secundarios.

Efecto máximo

El especialista ha señalado que hasta ahora "sabemos en qué parte del cerebro el alcohol tiene sus efectos buenos y sus efectos malos" y cuáles son los receptores involucrados en este proceso. 

"Los efectos del alcohol son complicados, pero … puedes apuntar a las partes del cerebro que deseas atacar", plantea el neuropsicofarmacólogo quien está seguro que es posible   diseñar un efecto máximo en la forma en que la molécula se une a un receptor y que sin importar la cantidad que se consuma, no existirán los efectos negativos. 

Eso sí, el equipo del profesor Nutt, aclaró que el plan para comenzar con la producción de Alcarelle tiene un plazo de 5 años, en el que esperan que el producto sea incluido como aditivo alimentario o un ingrediente de ciertos alimentos.

Por ahora el equipo está trabajando con científicos de alimentos para crear un prototipo de bebida completa que pueda tener la aprobación de los organismos competentes y puedan sacarlo a la venta.