Paleontólogos reconstruyen la apariencia de un Tyrannosaurus rex bebé

Jurásico.

Sip, así mismo como lo has leído. Un grupo de paleontólogos del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York ha reconstruido la probable apariencia de una cría del Tyrannosaurus rex, quizás es dinosaurio más famoso que existe.

La iniciativa surgió con motivo de la magna exposición sobre el T. rex que inauguró el pasado lunes 11 de marzo en el Museo y que permanecerá abierta hasta el 9 de agosto de 2020.

La cría tiene una apariencia menos agresiva e intimidante de lo que uno está expuesto a ver en el cine, especialmente en las peliculillas de la serie de Jurassic Park y Jurassic World. ¡Hasta inofensivo parece!

Este baby T. Rex es presentado cubierto de pequeñas plumas o pelusa de tono amarillento, que valida la teoría de que los dinosaurios pudieran estar aparentados a los pájaros. Científicos y expertos del museo creen que los T. rex bebés pudieron haber estado cubiertos de plumas en algunas partes de su cuerpo, como por ejemplo en la zona alrededor del cuello para resguardarse del frío y mantenerse fuera de la vista de otros carnívoros.

Históricamente, los tiranosaurios –la familia de los dinosaurios terópodos a los que pertenece T. rex– se han representado como reptiles, con piel áspera y escamosa. No obstante, en los últimos años ha surgido la evidencia de que algunos tiranosaurios tuvieron plumas, y de que las primeras especies eran pequeñas y rápidas. El Dilong paradoxus fue el primer tiranosaurio encontrado con plumas fosilizadas.

Si bien esta apariencia de la cría de T. rex resulta, al menos por el momento, imposible de comprobar de manera fehaciente, la reconstrucción de los paleontólogos no deja de apuntar al vínculo de este animal extinto con sus parientes vivos más cercanos: las gallinas y las avestruces.