Overdrive Test Drive: Nissan LEAF SL Plus 2020

Móntate, pa' darte una trillita

El Nissan LEAF es un ícono para Nissan de la misma manera que lo son el GT-R y el Z, pero esta es otra clase de ícono. Mientras que el Z y el GT-R representan el lado entusiasta de la marca, el LEAF representa el lado más tecnológico y electrificado. Además de ser el primer vehículo eléctrico para las masas, el LEAF también es el pilar de la filosofía de movilidad inteligente que Nissan ha adoptado como identidad. Ahora en su segunda generación, Nissan buscó corregir añadir un alcance de la batería más competitivo y a la vez le dió un estilo menos excéntrico. Los compradores tienen dos opciones de batería: una de 40-kWh y otra de 62-kWh y tres modelos a escoger: S, SV y SL. Los modelos S y SV están disponibles tanto en baterías de 40-kWh y 62-kWh mientras que el SL tope de línea solo viene con la de 62-kWh. Una configuración de un solo motor y tracción delantera es la única ofrecida.

Para este rediseño el LEAF adopta un diseño exterior más conservador pero igualmente contemporáneo bajo el lenguaje de diseño V-Motion que la marca ha implementado en la gran mayoría de la línea, es decir: techo flotante, focos tipo boomerang y parrilla (o un equivalente de parrilla) en forma de V. El resultado es un vehículo mucho más discreto que su predecesor, ahora el LEAF pasa mucho más bajo el radar y no deja tan obvio su naturaleza electrificada. Es muy posible que pase desapercibido como un auto tradicional ante los ojos de muchas personas, salvo el emblema Zero Emissions y la obvia falta de ruido, son muy pocas las pistas que no se trata de cualquier hatchback.

El interior también va por una ruta más tradicional con muchas características y componentes tomados de otros modelos la línea. Tanto diseño como en materiales el LEAF me pareció semejante al Versa con algunos nítidos detalles como costuras y detalles azules además de los asientos Zero Gravity con una agradable combinación de cuero sintético y microfibra. En mi opinión, la simpleza del interior es una de las cosas que lo hace ideal para esas personas haciendo transición a un vehículo eléctrico por primera vez. Aparte del selector de cambios tipo ‘joystick’ no hay nada en el interior del LEAF que sea radicalmente diferente al de cualquier otro producto Nissan. Dada la localización de la batería justo debajo de los asientos, la posición de manejo es algo distinta ya que el asiento queda levemente más alto de lo acostumbrado. El espacio en ambas filas es razonable al igual que el espacio de carga el cual es bastante generoso con 24 pies cúbicos con los asientos traseros levantados.

El LEAF utiliza una batería de 40-kWh, suficiente para un alcance de 150 millas según la EPA. Su motor eléctrico de magneto permanente en la parte frontal produce 110 kilovatios, o 147 caballos de fuerza y 236 libras-pies de torque en métricas más familiares. El LEAF Plus usa una versión de 62-kWh la cual Nissan dice no es más grande en tamaño sino que es más densa. Tanto la unidad de 40-kWh como la de 62-kWh son en ion de litio y se componen de 192 celdas. El alcance incrementa a 226 millas para el LEAF S Plus y 215 para los SV y SL Plus mientras que el motor produce 160 kilovatios, equivalente a 214 caballos de fuerza y 250 libras-pies de torque. La transmisión es de un solo cambio directo. Los tiempos de recarga varían pero utilizando una toma de 240 voltios el tiempo estimado es de 7.5 horas para el LEAF y 11.5 horas para el LEAF Plus. Con 250 libras-pies de torque disponibles en todo momento, el LEAF tiene más potencia de lo que cualquiera imagina y es suficiente para activar el control de estabilidad aún en pavimento seco. Tareas cotidianas como cambiarse de carril, pasarle a tráfico más lento o subir cuestas nunca fueron ni remotamente un reto. La batería montada en la parte baja del chasis significa un centro de gravedad sumamente bajo, lo que se traduce en un manejo bien estable y dinámico aún reteniendo una suspensión mullida. Al estar ausente un motor de combustión, los únicos ruidos que se pueden escuchar en la cabina son el que el auto produce artificialmente para alertar peatones y un poco de viento, eso es todo. Un detalle importante a mencionar es que el auto eléctrico es mucho más sensitivo a los hábitos del conductor que un auto tradicional y conducirlo de manera entusiasta reduce notablemente el nivel de carga. En ocasiones fue difícil resistirse a esa ola de torque instantáneo cortesía del motor eléctrico.

Mis dos aspectos favoritos fueron la conducción con un solo pedal o “e-Pedal” y el Pro-PILOT Assist. El e-Pedal es el modo más agresivo de los frenos regenerativos y hace de la conducción en tráfico pesado o en ambientes congestionados una experiencia menos extenuante. El Pro-PILOT Assist es una excelente tecnología semi-autónoma que combina el control de crucero por radar con un sistema de centralizado de carril que le permite al auto manejarse casi por su cuenta en la autopista, guiándose principalmente por las líneas o bordes de los carriles. Cabe señalar que de todas formas requiere mantener las manos en el guía por seguridad y así evitar distraerse más de la cuenta.

En resumen, el Nissan LEAF es una excelente alternativa para esa persona buscando su primer vehículo eléctrico. Ofrece una experiencia de manejo agradable con un interior práctico y muy fácil de entender. Sus compactas dimensiones también lo hacen ideal para el ambiente urbano. Con hasta 226 millas de alcance, el LEAF Plus puede recorrer una parte considerable de la isla con una sola carga mientras que el LEAF con 150 millas puede ser un vehículo perfecto para la rutina de la semana para personas con rutas más cortas. Ya sea por ser más amigable al ambiente y reducir tu aportación de CO2 ó simplemente ahorrar dinero tanto en mantenimiento como en arbitrios, el LEAF puede ser ese primer carro eléctrico ideal para ti.

Mira más de Overdrive News y su querube automotriz Guindín pulsando aquí