Experiencia en 8K: review del televisor LG Nano95 de 75 pulgadas [FW Labs]

Un lujo en este momento del tiempo

Cuando LG me ofreció probar por unas semanas su nuevo televisor de la serie Nano95, me puse muy feliz porque al fin vería cosas en 8K en un ambiente cotidiano.

Claro, en tiendas, ferias de electrónica y tal había visto paneles futuristas, pero sabía que la experiencia podía cambiar al usarlo en el día a día, con la tecnología que tenemos disponible hoy.

Y sí, tal como pasó con el 4K, que hoy en día está tan normalizado y es hasta difícil encontrar una TV sin esta resolución, al principio era solo una promesa lejana.

LG Nano95

A través de videos que bajé y puse en un pendrive, o con fotos que veían preinstaladas pude ver contenido en 8K, y la verdad es que pensaba que no se iba a notar… pero sí lo hace. Es una locura que no creía posible y estoy muy emocionado por el futuro, a sabiendas de que queda harto aún. No, YouTube solo me tiraba contenido en 4K, incluso al actualizar la app, ni idea por qué.

Aún así, con la evidente falta de contenido en la resolución máxima que esta tele ofrece, hay ventajas por apostar por algo así. Lo primero es que estás salvaguardado para el futuro, no tendrás que cambiar tu aparato en un largo tiempo, y además, tiene un procesador interno, el a9 Gen3, que gracias a inteligencia artificial hace que los contenidos que no están en 8K, igual se vean bien en la pantalla.

LG Nano95

¿Lo logra? los resultados son mixtos. Me sorprendió como se veía la televisión abierta y el IPTV, que para ser de una resolución más baja, la tele los va "arreglando" en tiempo real, siendo bastante convincente. Netflix y Apple TV+ son una locura, el poder aprovechar la tecnología Dolby Vision y además sonido Dolby Atmos sin nada extra habla de un producto de excelencia. Por otro lado, Amazon Prime Video y YouTube parecían sufrir un poco más. Desconozco si es falta de desarrollo en esta versión de WebOS o mi conexión a internet, pero le costaba más que en otros aparatos llegar a su máximo potencial.

La historia es gloriosa cuando se habla de videojuegos, específicamente de la PS4 Pro, que por primera vez sentí aprovechada al jugar títulos como The Last Of Us: Part II y Ghost Of Tsushima. Ha sido un lujo probarlos en este monstruoso aparato de 75 pulgadas.

LG Nano95

En la otra vereda, la Nintendo Switch sí muestra sus falencias en materia de resolución al usarla conectada al dock, y es que un panel tan denso y gigante, ya puedes empezar a contar pixeles. El procesador hace su trabajo, pero algunos juegos son insalvables.

Que la puedas usar como un Chromecast es un gigantesco plus para mí, y si eres usuario de iPhone, tiene AirPlay, por lo que tampoco te quedas atrás en este tipo de funcionalidades.

Su diseño no es tan elegante como otras teles, pero sí tiene pocos bordes y es, creo, lo más estrecha que puede ser algo al día de hoy con esta tecnología a bordo. No trata de sobresalir por sus formas, trata de mostrarse por lo que puede hacer la pantalla.

LG Nano95

Como es de esperarse, el brillo es más que suficiente como para montar de buena forma HDR10 y, con la configuración correcta, es posible lograr una exactitud de color que hace que mi tele propia se sienta vergonzosa.

Ahora, este es un televisor carísimo. Hay que entender que el 8K es algo nuevo y que 75 pulgadas no es algo menor, mide casi 1.90 m de ancho. Es un lujo y cuesta lo mismo que un auto barato en Chile, si la encuentras en oferta te puede salir unos 3 millones. En Estados Unidos se ofreció por 5 mil dólares cuando salió al mercado.

Hay que quererla por lo que es: lo más avanzado a lo que se puede acceder hoy en día, y ser parte de ese grupo de pioneros tiene un precio. Lo que es yo, la disfruté a más no poder durante el período de pruebas, pero sé que es una realidad que no es acorde a lo que vivimos en el día a día. Es como un auto de Fórmula 1 en las manos de alguien que suele manejar un city car, pero ojo, también es testimonio de lo que, eventualmente, será el cotidiano.