Mi jefa(e) me tira… ¿qué hago?

¿Así que tu jefe o jefa encuentra que estas bien bueno y no puede parar de hacértelo saber? ¿Te tira hasta con las Jordan a ver si cae algo y tu ya no sabes que hacer para que te deje en paz? Pues entérate que las leyes te protegen y esa situación tan incomoda tiene remedio.

La Ley Núm. 17 de 22 de abril de 1988 te protege en situaciones como estas donde eres víctima de Hostigamiento Sexual en el empleo.

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Según la ley, el hostigamiento sexual consiste en cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, requerimientos de favores sexuales y cualquier otra conducta verbal o física de naturaleza sexual. Se manifiesta de dos maneras. En primer lugar creando un ambiente hostil donde el hostigador crea un ambiente ofensivo y lo suficientemente incómodo como para alterar las condiciones de empleo de la víctima. La otra forma en que se manifiesta es lo que conocemos como el Quid pro quo o “una cosa por la otra”. Aquí el hostigador, condiciona el empleo de la víctima a que esta acepte sus requerimientos sexuales.
Y ¿qué puedo hacer para parar esos indeseables piropos en la oficina?

En primer lugar hazle saber a tu hostigador que no su acercamiento no es deseado. Luego comunícalo al Departamento de Recursos Humanos de tu patrono, o a algún superior en tu trabajo para que tomen cartas en el asunto. Es su responsabilidad. Anota todo incidente relacionado a esto y guarda dicha información. Tener documentación de lo que está pasando con fecha y hora de los sucesos es vital en caso de que vayas a reclamar por la via legal.
Todos pueden ser víctimas de hostigamiento sexual en algún punto de sus carreras.

Los patronos tienen una obligación continua de mantener el ambiente de trabajo libre de actos de hostigamiento sexual previniendo, desalentando y evitando que suceda.

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Si tienes un jefe o compañero de trabajo (¡o jefa o compañera!) que te hostiga con piropos, guiñadas, comentarios sexuales, pellizcones de nalgas, etc., repórtalo, haz tu parte por conservar el lugar de empleo libre de hostigamiento sexual.

¡Hasta la próxima!