Lecciones de vida que nos dio Chicky Starr

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José Aníbal Laureano Colón nació el 24 de junio de 1958 en Vega Baja, Puerto Rico. Cuenta con unos espigados y titánicos 5&#3910” de estatura, y está cubierto por unas macizas y sólidas 240 libras de músculo. Mejor conocido como Chicky Starr, este señor fue el rudo más temido de los años 80 y 90, y todavía despierta pesadillas en los hombres cuarentones.

El rey de la lucha libre -como era comúnmente llamado en las barras que solía frecuentar- fue el antihéroe que le enseñó a una generación de niños a hacer las cosas de la forma incorrecta, pero siempre con la meta de lograr la victoria. Muchos puertorriqueños veían en Carlos Colón el ídolo a seguir, pero aquellos que pasaban la escuela con notas superiores a la mediocre C, pensábamos que Chicky era el verdadero campeón.

El señor Colón estaba leído: cogía una pela, se recuperaba mágicamente, desnudaba completamente su torso para mostrar su oscura tetilla, y luego acababa la pelea con dos golpes, mientras celebraba haciendo una parodia de pirueta acrobática. Con Chicky Starr eso no pasaba, porque uno no sabía qué este guerrero escondía bajo la manga para finalizar un combate.

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Con sudor, mollero y mucha malicia, Chicky obtuvo diferentes campeonatos, en lo que se destacan el WWC Jr. Heavyweight USA, WWC TV Champion, IWA Super Champion, Champ’s Champion y el prestigioso Campeonato Medalla. Actualmente Chicky sigue dando pasta y queso, y desfila por las calles de su pueblo como una leyenda viviente.

¿Pero qué hace a este luchador un &#39role model&#39 para los jóvenes? Aquí te decimos:

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1. Para triunfar en la vida, hay que ser calculador

Starr no tenía un físico imponente como el del gladiador Víctor The Bodyguard, pero su ingenio era tanto que este último le servía como lacayo y chofer. Chicky nos enseñó que el cerebro es lo más importante que tiene un ser humano.

2. Haz el trabajo sucio sin perder el caché

El Dios Lucifer de la lucha libre tenía una sola misión: eliminar a la familia Colón. Para lograr su objetivo, tuvo que hacer muchas cosas “malvadas”, pero nunca perdió la elegancia ni se le vio en una gritería. Chicky prometía una paliza con unas palabras rebuscadas, y así mismo la paliza iba. Siempre fue sutil y mortal.

3. Si tu jefe limita tus metas, debes traicionarlo

El señor Starr nos regaló un poema en sangre cuando conspiró contra José Huertas González “El Invader #1”. Chicky aseguraba que este no lo dejaba superarse, así que no le quedó otra forma que desertar de su equipo. Al sol de hoy sigue la rivalidad, pero la historia se encargó de lograr que Chicky fuera considerado “el mejor atleta boricua de todos los tiempos”.  Chicky nos mostró que no hay que entrar en un careo verbal innecesario, solo traiciónalo cuando menos se lo espere.

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4. Trabaja solo con los mejores

El jefe de la Corporación Starr nos enseñó que siempre se debe hacer equipo con gente que pueda ayudarte a alcanzar tu objetivo. Chicky tuvo un pacto con Víctor The Bodyguard, y tanta fue su afinidad que se volvieron “hermanos”. Chicky no confiaba en Víctor, pero le hacía creer que sí solo para que este siguiera el plan a la perfección. Así fue como juntos conquistaron la cima.

5. El primer paso al éxito es dominar las palabras

Chicky se salió de la norma para conseguir la gloria, y su vernáculo hiriente hizo más daño que sus patadas voladoras. Incluso, frases como “naturalmente”, “soy el rey y señor absoluto”, “independientemente”, “voy decidido a lo que sea”, “de mi manga sale cualquier cosa”, “esta noche Puerto Rico se viste de gala” y “gracias, pero no gracias” calaron en la cultura popular. Su forma lúcida de actuar dio paso al refrán “estás bregando Chicky Starr“, en el que se le halaga la forma de ejecutar de una persona astuta.

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6. No se puede ser humilde si se es el mejor

Actualmente ronda el concepto erróneo de la “humildad”. Para ser “humilde”, básicamente hay que ser un cabizbajo y es casi un pecado considerarse bueno en algo. Chicky nos dijo que la modestia no gana batallas, pero las agallas y la excelencia sí. Si uno es superior a los demás en lo que hace, hay que decirlo a viva voz, pues nadie te va a halagar.

7. Si estás perdiendo en la vida, TRAICIONA una vez más

En el año 2010, Chicky anunció que correría para representante por acumulación del Partido Nuevo Progresista. Al no tener el apoyo de la base, el señor Starr no tuvo otra alternativa que traicionar su ideal, y unirse al Partido Popular Democrático. Así es la vida: debes capitalizar en la adversidad o te chupará la bruja.

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