La bellacrisis de los treinta y pico

Treintoncita, treintocito... ¿Te sientes sólita o sólito este San Valentín? ¿O es que te sientes insaciable? Aquí Capela Love te la deja caer

Siempre escuché que el “pico” de nosotras las mujeres llega (o comienza) a los treinta. Cuando uno todavía está en los veinte esa etapa futura intriga, pero como uno se cree que se lo sabe todo, llegar a los “tá” pesa.

Sí es cierto que según han pasado los años me he soltado…conozco mejor mi cuerpo, sé lo que me gusta que me hagan y cómo me gusta que me lo hagan. También, he aprendido a disfrutar de unos muy buenos orgasmos usando solo mis dedos y me atrevo a provocarle más placer a mi pareja. Yo pensaba que eso era “llegar al pic”.

woman

Hasta este momento. Llegaron los 35 y con ellos, una bellacrisis “de siete pares”.

Les puedo confesar que casi todo el día estoy pensando en sexo. A veces me atrapo mirando “eslembá” el monitor de la computadora y haciendo cerebrito. Es un reguero de hormonas haciéndome cosquillitas por todo el cuerpo y que muchas veces me distrae.

Aun teniendo pareja, he comenzado a masturbarme con mayor frecuencia. Antes solo lo hacía sola, pero ahora me atrevo y me gusta hacerlo frente a él. Y a él le encanta.

Yo quería saber si esto era normal. A pesar de que me encanta como me siento con este reguero de hormonas, caí en las garras del machismo y yo quería preguntarle a mis amigas si se sentían igual que yo ¡como si las mujeres no tuviéramos derechos a sentirnos bellacas!

horny

Ustedes saben que con par de palitos o cannabis medicinal uno rompe a hablar y hace poco estoy en un apartamento con varias amigas y me puse el tema.  Les digo cuando ya estábamos todas graciocitas: “miren, últimamente lo único que hago es pensar en sexo. ¿Eso es normal?” Su contestaciones fueron desde “Ay loca, yo también”, a “es el momento de mi vida que más pornografía he visto” o “el mio es waterproof”. Todas con 35 o 36.

Así me di cuenta que muchas de las cosas que he comenzado a atreverme a hacer, ellas también. Yo pensaba que lo mio era “a little too much”, pero no. Mis amigas están igual de intensas que yo. Y es bueno. Es normal. Y nos lo estamos disfrutando.

Coincidimos que es el momento de nuestras vidas que más pornografía hemos visto. Una de ellas dice, “nena, yo salgo del trabajo y estoy loca por llegar a casa para ver porno y usar mi ‘rabbit’”. Otra cuenta, “a mi ahora me dan ganas de “hacerlo” por las mañanas. Eso antes jamás sucedía”.

bellacrisis

Todas tenemos juguetitos sexuales. Rositas, violetas, negros, a prueba de agua, travel size… you name it! Nuestros gastos en juguetes sexuales han aumentado. Y así nuestro uso. Antes uno ni pal cara’ le decía a su novio que uno tenía un vibrador. Eso se guardaba en lo más profundo del clóset o de la gaveta y era uno de los secretos mejores guardados. Era para uno solita. Ahora, para los dos.

Estamos leyendo más de sexualidad, educación, erotismo, y todas hemos practicado sadomasoquismo de algún modo. Poco a poco nos hemos liberado de tabúes sociales que pintan al sexo como algo malo.

¿Y saben qué? Que todas, con parejas o sin na' de na', estamos felicies con nuestra sexualidad, con nuestros cuerpos y nos amamos más que nunca.

40’s bring it on!

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