Gracias a los filtros de Instagram y Snapchat, aumentaron las cirugías plásticas

tumblrinlineo7ahp8p1na1tcj1i41280-34059db9a80634c9458ced9afc1ee047.jpg

Aunque en teoría uno debería verse exactamente como es en las fotos, gracias a los filtros de las redes sociales nos vemos diferentes.

Unos tienen la función de emparejar la luz a tu alrededor; otros eliminan arrugas, brillo y demás detallitos para que tu foto luzca increíble. La cuestión aquí es cuando la tecnología supera la realidad y queremos andar en la calle luciendo todo el tiempo como si nuestra rutina de maquillaje consistiera en vernos a la Retrica.

1003belleza620x350e1469551933555-59b937d22f6793efeb111a30dce4e6d9.jpg

Debido a este furor, muchas jóvenes han acudido a su cirujano plástico de confianza, con la intención de cambiar ciertos detallitos para acercarse a los patrones de belleza establecidos. Gracias a las selfies, la gente busca verse increíble todo el tiempo, con la intención de ser más aceptados.

Según Dara Liotta, cirujana plástica, reveló a The Atlantic que no podemos menospreciar el poder de las selfies, porque han sido capaces de cambiar los paradigmas del mundo actual:

Las mujeres no llegan a su consulta a pedir grandes cambios. Son retoques que las acercan a su filtro favorito.

La cámara frontal nos entrega una visión más exacta de cómo nos ven los demás y al enfrentarse a eso, las exigencias consigo mismo aumentan para vernos a una forma distinta a la que estamos acostumbrados.