¡Ay, fo! Nuestro sudor se queda pegado a las paredes de los edificios

Unos investigadores se dieron cuenta que el sudor permanece poco tiempo en el ambiente de espacios cerrados, pues este se adhiere a las paredes.

El sudor es un elemento muy importante para nuestro cuerpo. Este nos permite regular nuestra temperatura y no vernos en apuros cada vez que hacemos ejercicio o hay un clima más cálido que de costumbre. Sin embargo, al igual que otro fluido corporal, no lo consideramos muy decoroso. De hecho, no a mucha gente le agradaría abrazar a alguien que recién terminó de hacer deporte.

Lo cierto es que sudamos más de lo que creemos. Tan solo es estar dentro de un lugar cerrado muy concurrido para darnos cuenta: el ambiente se percibe distinto. La razón es que allí hay sudor y otro tipo de químicos que la presencia humana produce. Por ejemplo, el dióxido de carbono y la acetona.

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Sabiendo esto, un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado se preguntó qué tan contaminado se puede encontrar un lugar cerrado que a menudo tiene presencia humana. Su documento, publicado en Environmental Science & Technology revela qué permanecen estos químicos en el ambiente. Además, deja la incógnita si este tipo de concentraciones hace daño a los seres humanos.

Los científicos decidieron estudiar estos efectos del museo de su universidad. Así, se escondieron detrás de una pared de la galería principal y tomaron datos durante seis días en los que estuvo abierto al público. Su objetivo era detectar todo lo que flotara en el ambiente: productos de limpieza, alcohol, sudor e inclusive el aliento de las personas.

Para ello abrieron un hueco en la pared de dos centímetros de diámetro. En ese punto instalaron tubos que recogerían las concentraciones de químicos y otras partícula en el lugar. Para comparar datos, pusieron otro dispositivo en un sistema de ventilación. Haciendo esto se encontraron con un hecho muy interesante sobre el sudor.

Qué asco: Casi todo nuestro sudor se queda pegado a las paredes internas de los edificios

¿Agente contaminante?

Por una parte, químicos como el dióxido de carbono y la acetona se liberaban en el ambiente a medida que llegaban más personas. Poco después estos niveles bajaban a medida que los ductos de ventilación se encargaban de hacer circular el aire.

No obstante, algo inesperado ocurrió con el ácido láctico, componente principal del sudor. Este compuesto se iba más rápido del aire que cualquier otro, pero no pasaba por los ductos de ventilación. Esto condujo a deducir que casi en su totalidad se quedaba pegado a las paredes.

Así es: se confirmó que un 97% del ácido láctico emitido terminó adherido a una superficie. En otras palabras, todo lo que sudan los visitantes del museo se quedaba pegado a la pared u otros objetos.

Lo bueno de esto es que por ahora el sudor no se determina como un contaminante del ambiente en los interiores, a diferencia de otras sustancias. Sin embargo, algunas incógnitas quedan al respecto: "¿Qué tanto tiempo permanece allí?¿En algún momento abandona la pared?¿Llegará al exterior de la estructura?"

Si bien puede que estés a salvo de no respirar tanto sudor, pero a lo mejor te lo pensarás dos veces antes de poner la mano sobre una pared de un sitio público.

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