Sobrino de Pablo Escobar se llevó partes del cuerpo del capo y revela dónde las enterró

Dice que Pablo Escobar se lo pidió

Ya han pasado casi 27 años de la muerte del narcotraficante colombiano, Pablo Emilio Escobar Gaviria, quien murió el 2 de diciembre de 1993 y sus historias siguen dando de qué hablar, ahora un sobrino cuenta la historia sobre dónde verdaderamente quería ser enterrado.

Meses antes de que se entregara a la justicia, el jefe del Cartel de Medellín se encontraba en una de sus caletas, escondites que usan los narcotraficantes para esconderse de las autoridades. Después de pasar el día, en su rutina de contestar cartas y otros quehaceres, el capo se sentó a conversar con su sobrino Nicolás Escobar que se encontraba acompañándolo en su escondite.

Según cuenta el sobrino en entrevista con Infobae, esa tarde tuvieron una conversación sobre la muerte. En la misma, Pablo Escobar le contó a Nicolás lo que debía hacer si las autoridades lo encontraban en uno de sus escondites. Los consejos que le dio Pablo a Nicolás fueron que no se dejara atrapar de las autoridades y que tuviera en cuenta siempre todas las posibles salidas del escondite para escapar.

"Jamás hay que darles la oportunidad de que nos agarren", le dijo Pablo a Nicolás. Además le aconsejó que su lo agarraban le repitió varias veces que “de una, tiro en el oído que así no falla”.

Posteriormente siguieron hablando sobre la muerte, Nicolás le preguntó a Pablo qué debía hacer con su cuerpo en caso de que falleciera. Ahí fue que Pablo le explicó que debía enterrar su cuerpo en un árbol de ceiba que se encontraba en la entrada de la Hacienda Nápoles.

“Cuando yo me muera, me gustaría que mis restos quedaran metidos en la ceiba [un árbol típico de la zona] que está en toda la entrada de la Hacienda Nápoles. A mí me gustaría que la ceiba fuera mi última morada”, cuenta Nicolás que esas fueron las palabras que le dirigió su tío.

Napoles

Sin embargo, esto no se dio tras la muerte de Escobar. Nicolás indicó que le contó esta historia a Juan Pablo Escobar, hijo del capo colombiano, sin embargo este no le hizo mucho caso.

“Yo le dije, lo que quería tu papá era estar enterrado en la ceiba de Nápoles. ¿Por qué no organizamos y trasladamos los restos para la ceiba de Nápoles?”, le dijo Nicolás a Juan Pablo, pero a este último no le interesó la idea.

Pero Nicolás se quedó con esa idea en la cabeza y el 8 de noviembre de 2006, pudo obtener partes del cuerpo de su tío cuando se realizó la exhumación para corroborar la teoría sobre un posible suicidio por parte del capo.

“Cuando hice la exhumación, tenía muy presente el deseo de Pablo, pero pensaba: yo no me puedo llevar de acá todo el cuerpo. Entonces lo que hice fue que cogí una pequeña parte de los huesos de Pablo y me fui hasta Nápoles, abrí el hueco al lado de esa ceiba que Pablo quería y yo mismo le hice mi ritual en mi forma, sin ser cura, padre o absolutamente nada, pero le hice mi ritual para darle cumplimiento a su última voluntad”, le contó Nicolás.

Nicolas Escobar

Nicolás enterró un huesito de la columna vertebral de Escobar y se quedó con un huesito del oído, dientes y pelo de la barba en la cual hay restos de sangre y pedacitos de su cerebro.