Sanvega, las batallas de las musas y el "espacio común" de la poesía

Sanvega es Lionel Santiago Vega, un poeta. Bueno, pero no un poeta cualquiera. Es un tipo que, por ejemplo, sabe que la poesía es un arma de fuego, como una vez dijo el &#39mc’ Luis Díaz, de Intifada.

Sobre todo, está claro en algo. Sabe que su poesía tiene la habilidad de ser muchas cosas: un llamado a la resistencia, como el que despepita cuando aborda temas sociales o políticos; o un bellaqueo indómito, de esos que vagan en la mitad del camino que se recorre desde Plan B a Pablo Neruda; o una férrea batalla personal, como la que libra desde la cuna, pues nació con espina bífida, una condición que le presenta problemas al caminar y que ha empeorado de adulto debido a otras condiciones; o un mero respiro, como el que cada ser humano tiene que tomar de vez en cuando.

Además de una herramienta para el sosiego, Sanvega entiende que esto es algo que tiene que hacer. Es una responsabilidad. Punto. Lo siente. Y sabe y siente que tiene que hacerlo pa to’ el mundo, no solamente para el desahogo de sus problemas o para saltar obstáculos en esta maratónica carrera de vallas que llaman vida.

Este domingo, Sanvega ofrece un taller de poesía para manejar el bloqueo creativo, desde las 3:00 PM en el espacio Antesala, en Coamo. Su libro Microcosmos puede conseguirse en la Librería El Candil en Ponce o directamente con él en su página de Facebook.

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Imagen del libro de Sanvega.

Por si fuese poco, este poeta acaba de hacer un interesante crossover al sonido, el cual puedes chequear en su página de Bandcamp.

Nos sentamos a dialogar un rato con Sanvega para ver de qué es que trata su vuelta. En esta tierra de poetas es bueno mirar quienes anda a la vuelta de la esquina, en el callejón o en la librería, debajo del sol y fuera del área metropolitana o escribiendo en la claustrofobia de un cuarto. Aquí esta conversación sobre poesía, como parte de esta interesantísima serie que empezamos la semana pasada con Gallego. Lea esto y si le nace, póngase a escribir. Zumba, Sanvega.

El Calce: Saludos, Sanvega. Preséntate, por favor

Sanvega: Saludos soy Lionel Santiago Vega, residente de Santa Isabel y miembro fundador del grupo de artistas independientes, Algo que Decir.

El Calce: ¿Hace cuánto trabajas la poesía?

Sanvega: Empecé a escribir poesía casi desde que aprendí a escribir. La poesía siempre fue un refugio, mi viejo me leía clásicos como José de Diego y Neruda para distraerme cuando estaba enfermo u hospitalizado pues nací con algunas condiciones y limitaciones de movimiento que me hicieron más apto para escribir que, digamos, los deportes. Para el 2005-06 recuerdo haber tenido una profesora de español que dijo en una clase: “a nadie le interesa la poesía, excepto los poetas clásicos”. Desde entonces comencé a trabajar con el colectivo Entre Líneas trabajando con poetas que tuvieran voces muy distintas a la mía para ofrecer algo variado. Lo mismo he hecho con Algo que Decir, aunque en este caso no hemos trabajado solo con poetas sino con cantautores y artistas plásticos. Mi idea siempre ha sido, volviendo específicamente a la poesía, es que a todo el mundo le gusta la poesía; el problema es que a veces la gente no conoce poetas que les guste… pero siempre hay [email protected]

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El Calce: Háblame de tus publicaciones.

San Vega: Actualmente he participado en 4 producciones literarias. Mi primer libro lo publiqué de forma independiente en el 2014, titulado “Esquizofrenia Momentánea” que fue una serie de poemas escritos entre el 2001 y el 2014 actualmente está fuera de circulación pues estoy trabajando en su segunda edición. Luego participé en la antología “Versos Náuticos” de editorial Zayas que reunió distintos poetas de nuestra Isla, Latinoamérica y España. El año pasado publiqué a través de Editorial Lamaruca mi segundo poemario titulado “Microcosmos” tríptico que trabajo la espiritualidad y el existencialismo, el amor romántico, el amor patrio y otros temas. Más recientemente estuve participando en la antología Humo de Editorial Lamaruca junto con otros siete poetas puertorriqueños y actualmente estoy trabajando el proyecto Topografía de mujer, proyecto transmedia que más que un libro será un proyecto audiovisual que toca el tema del cuerpo femenino desde mi perspectiva; poeta varón heterosexual.

El Calce: ¿Qué te motivó a hacer el crossover del papel al sonido? 

Sanvega: Fíjate hace muchos años atrás cantaba e incluso tuve una corta etapa como emcee (como emcee, pues soy buen poeta), perdí parte de mi registro como vocalista debido a problemas en la tiroide y cuando dejé de cantar comencé a declamar en micrófonos abiertos. Por otro lado el poeta inglés Basil Bunting decía que la poesía era un sonido y que había que componerla “en voz alta”. Lo cierto es que en muchas ocasiones si el lector no conoce al poeta pierde una parte importante de esa voz del autor. No lo había hecho antes porque años atrás esto habría sido un esfuerzo económico imposible para mí. No obstante en la actualidad las herramientas para hacerlo son mucho más accesibles por lo cual quise experimentar con este proyecto “Topografía mujer” enfocándome en la rama de la poesía conocida como “Spoken Word” (literalmente palabra hablada) y mezclar algunas influencias aparte de la poesía como tal para llegar a gente que quizás no se sienten a leer un libro pero si podrían escuchar una producción de este tipo.

El Calce: Háblame de la poesía como posibilidad económica. ¿Porqué considerarlo? 

Sanvega: La poesía como posibilidad económica es mi sueño. Lamentablemente se nos inculca aquí que los artistas no logran vivir de su arte. En este momento donde me encuentro desempleado y sabiendo que mi salud lamentablemente es una barrera incluso para conseguir empleo, estoy recurriendo al arte con la esperanza de eventualmente lograr alguna forma de independencia monetaria. Pero estoy también consciente de que el vivir del arte no solo es crear arte y venderlo, también hago y/o reviso traducciones inglés/español (trabajé como intérprete por varios años así que algo puedo sacarle a eso) y también ofrezco talleres para manejar el bloqueo creativo. Vamo’ a ver como se da eso.

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El Calce: ¿Cómo te ha ayudado la poesía y la escritura en tus condiciones de salud?

Sanvega: Mano, yo escribo porque es la única forma de sentirme libre. El vivir con limitaciones físicas, y los problemas emocionales que esto acarrea, es muchas veces sumamente agotador y frustrante. Poner esas batallas por escrito no solo me permiten sacarme eso del pecho sino que a veces tengo suerte y cuando comparto estas cosas que escribo alguna otra persona puede identificarse y (por unos breves minutos) ya no es solo yo y mi situación particular sino que la poesía se convierte en un hilo que nos conecta y ayuda a encontrar un espacio en común. Honestamente si no fuera por mi fe, los buenos amigos que tengo y la poesía yo creo que ya habría brincado del techo pa’ bajo.

El Calce: ¿Cómo ves el estado de la escena de poesía actual en Puerto Rico? 

Sanvega: Hace poco mas de un año me entrevistaba un amigo para una estación en México y me decía, yo conozco varios poetas boricuas y los veo a ustedes como Brasil en el futbol en su momento. La verdad no sé qué tan cierto sea, pero lo que si puedo atestiguar es que hay un interés genuino en conocer mejor a nuestros poetas de antaño y además de crear arte. El puertorriqueño siempre ha sido dado a la palabra inteligente, al comeback brillante, al insulto gracioso y original, asi que creo que la poesía en nosotros es “second nature”. Por otro lado si a eso le añadimos el esfuerzo de lxs compas para presentar trabajos independientes me parece que podemos decir que la poesía puertorriqueña actual está a punto de ebullición solo falta un “algo” que logre mayor exposición al público general para que la gente comience, como dije antes, a conocer poetas que les gusten y matar algunos prejuicios que hacen que la poesía sea imaginada como un arte muerto y aburrido.