Roberto Prats se juntó con El Invader y PR se llena de esperanza

El encuentro fue una jugada del destino

Si Brusier Brody viera esto…

Mire usted cómo es la vida, Roberto Prats necesitaba unas cositas bien chulitas para su casita y se fue a comprar los encarguitos a Home Depot. Allí, como por arte de magia, se juntó con un ser noble y lleno de luz, al que las huestes criollas, que aman mezclar carrucho con cerveza Schaefer, llaman El Invader.

La hermosa cabellera del señor Prats y la pronunciada frente del distinguido José Huertas González se juntaron para producir un poema fotográfico que, en las manos del aspirante a la gobernación, terminó siendo propaganda para conquistar los indomables corazones de la nomenclatura del barrio.

Todo el mundo sabe que Prats es un tipo bueno y de pueblo, que creció viendo las luchas de El Invader y Carlitos Colón. La humildad corre en las venas de Prats. ¡Junte histórico que nos llena de esperanza para caminar con valentía por un mejor futuro!