Reseña objetiva de La BESTia

16 tracks de enemigos imaginarios

Hace varios años atrás Alejandro Mosqueda Paz fue una gran promesa del género urbano. Con una letra agresiva, un look de maleante de malecón y apadrinado por Farruko, todo indicaba que este chamaco se quedaría con el canto. Sus tiraeras con El Sica fueron muy buenas, la gente en Mama Juana lo aclamaba, y hasta por primera vez en su vida supo lo que era ser observado por el género femenino. Almighty estuvo tan y tan pegao que hasta la gente pichó que su gran éxito “Panda” ni siquiera era de él.

De repente, todo se fue al piso cuando comenzaron sus problemas. En más de una ocasión, este cantante cubano admitió que tenía problemas mentales, pero no quiso buscar ayuda profesional, así que se refugió en las percos y el vodka con toronja, provocando que a cada rato le regalara a su público un nuevo papelón.

Desde caminar descalzo por Miami alegando que seres de otro mundo lo perseguían, coger prendías en barras de Santurce y hasta llorar como Magdalena en videos, Almighty tuvo una escocotá más fea que la de un toddler tirándose por una chorrera sin supervisión adulta. Si hay algo que destacar es que este muchachito no solo es talentoso, sino que su fanaticada es una de las más fieles porque no importaba el papelón nuevo que hiciera Alejandro, ellos lo defendían a capa y espada; de hecho, algunos hasta ofrecían tiros al que se metiera con Alejo, como si fuera la reencarnación de Tupac Shakur. Este reguetonero con mirada perdida y sonrisa de niño amante a los bizcochos estaba sin salida, y solo sonaba cada vez que ocurría un nuevo escándalo. ¿Música nueva? No, Almighty no estaba en sus cabales, así que crear nuevos temas era algo que no estaba pasando por su mente… bueno, en ese momento él lo único que pensaba era en los adversarios que solo existían en su cabeza.

Cansado de su situación, “el game changer” continuó pichando buscar ayuda profesional y decidió entregar su vida a Cristo. Reformado, sin drogas en su cuerpo y con muchas ganas de salvar almas, Almighty encontró su “nuevo yo” en el rap cristiano, donde ahora predica sobre las seis millones de forma de que tu alma se consuma en el infierno. Con “La BESTia” uno no sabe ni qué pensar, pues aunque este se supone que sería su último disco secular, la realidad es que desde la primera canción del disco lo que hay es puro drama. Vamos, pues, a dar la reseña objetiva del disco.

1. Poder y pauta: Una canción llena de “enemigos envidiosos que te quieren ver mal”. En esta canción nos cuenta todas las historias de gangsters en el que él es el protagonista, aunque todos sabemos que estos cuentos nunca pasaron.

2. Fluye: Una canción con el clichoso ritmo de dancehall que todos están usando. Quizás para Darell hubiese estado perfecta, ya que él solo usa una pista, pero para Almighty está malísima. Desde los primeros acordes del tema uno fluye y sabe que se va ‘skip’ sí o sí.

3. Abusadora: Con Rauw Alejandro, Lyanno y Mike Towers. Otro dancehall pero con más gente cantando. En este tema Almighty ni hacía falta, ya que los otros lo opacaron. Ya a estas alturas escuchando el disco, Alejandro ha mencionado unas 38 marcas de carros que posee en su marquesina.

4. Tu película: Una buena pista desperdiciada. No hay más nada que decir.

5. Mientras yo esté aquí: Otro tema en que el protagonista le habla a una mujer ajena, ya que en el reguetón meterte con mujeres casadas o con novio no es mal visto. Es una bonita balada para dedicarle a esas chicas que usan tenis Jordan piratas.

6. Siempre está conmigo remix: Almighty no comprende que es muy chanteando, pero haciendo coros es algo tan espantoso que pasar al próximo track es casi imposible. En este tema participa Coscu, quien si no es tirándole a otro colega, no se busca un limber. De La Ghetto también cantó, pero hizo lo mismo que hace en todas sus canciones: tratar de subir notas poniendo la voz finita.

7. Error: Solo diré que Noriel salvó la canción.

8. Location: Aquí participó Alex Rose y Rafa Pabón y el gran reto es llegar al minuto y medio de la canción sin dormirte. Ideal para un skip.

9. En el carro: Regresó el niño mimado de Carola, el señorito Bryant Myers, del que no sabíamos nada desde que sobrevivió al atentado de secuestro. Bueno, pues si quieren seguimos hablando de Bryant porque no hay mucho que decir de la canción.

10. De bichote: Con la participación de J King y Maicke Casiano. En este tema alaban el ser un vendedor de drogas, y repiten “bichote” unas 73 veces. El tema es perfecto para escucharlo mientras lavas el carro económico que puedes pagar con tu sueldo mínimo.

11. TBT: Con la participación de Ñengo Flow. Muchacho, esta es la mejor canción, no del disco, sino de todo el género… la realidad es que esto no es cierto, pero en El Calce le tememos a Ñengo y no vamos a decir nada malo de él.

12. Tambor: Otro tema con Noriel. Esta canción es de las mejores del disco, recordándonos al viejo Alejandro que usa un coro repetitivo, pero que zumba fuego en los chanteos.

13. Ley de vida: Con MIky Woodz y Juhn El All Star. Puedes darle skip y nada va a suceder.

14. Loca: Almighty le mete al dembow, y lo más importante: se escucha calmado y claro. Al ver el tema pensé que aquí se desataría, amenazaría de muerte a medio mundo, pero la realidad es que es de los mejores temas del álbum. Una línea extraña fue “me gusta cuando tú me traspasas” y no sabemos si habla de una mujer o de un amante en la prisión.

15. Oscar de la Hoya: Con la participación de Jon Z. Básicamente los chanteos son de una palabra y riman usando marcas. “Tú eres un pescao, estás viviendo en Nagoya” fue suficiente para brincar la canción al último tema.

16. Santa Clause: No pude ni terminarla.

Lamentablemente, “La BESTia” es una hora de desperdicio. Esperemos que como rapero cristiano pueda decir más cosas, y no las mismas estupideces de siempre. Digo, muchos piensan que Almighty es un gran liricista, pero no se puede ser “un gran liricista” diciendo lo mismo en todas las canciones, sino demostrando que domina muchos temas y que conoce muchas palabras.

El disco tiene la puntuación de dos de diez percos.
Gracias por participar, Alejandro.