Razones por las que "No te duermas" NO debe volver

Todo tiempo pasado fue mejor

Como todo niño sano e inocente en la década de los noventa, me crié leyendo las revistas VEA y TV-Guía, escuchando underground y viendo el programa No te duermas. Recuerdo que comenzó en Super Siete y rápidamente llamó la atención de la gente, no solo porque combinaba el humor con las entrevistas, sino porque mostraba a muchas mujeres en escasa ropa. Con el rápido apoyo del público machorro que estaba sediento de humor crudo y ávido de ligar chicas ajenas, Telemundo le hizo una oferta a su creador Gabriel Suau en 1991; con Tony Sánchez “El Gangster” como bandera del programa, No te duermas estuvo un montón de años dando pasta y queso en la televisión puertorriqueña.

Si No te duermas era amado por muchos, también era detestado por otros, y en más de una ocasión fueron boicoteados por personas como el malvado Milton Picón y su ejército de “moralistas religiosos”. Con su bigote blanco con olor a gandinga y sus erecciones ya muertas, el señor Picón decidió hablar en nombre de la familia puertorriqueña y decía que “era espantoso ver chicas fundillúas en gistro meneando sus carnes”. No importaron las críticas, Telemundo no tembló ni cedió ante la presión de Picón.

“El Gangster” era el niño símbolo de aquel salsero de pelo en pecho que destilaba testosterona, y no temía en ejecutar pasos de comedia usando el doble sentido, siendo irreverente y dejando que su pronunciado bigote fuera el protagonista de todas sus aventuras. Durante muchos años, nadie pudo con No te duermas, ni siquiera Raymond Arrieta en su mejor momento cuando no temía hacer comedia agresiva (no cuando Plinia lo consumió totalmente convirtiéndolo en la señora que ahora conocemos) y era el rey de la juventud. En una ocasión, Raymond hizo una parodia llamada “No te muerdas” y con su personaje “El Hamster” imitó genialmente a Antonio. ¿Qué sucedió? “El Gangster” apretó el torque, y el señor Arrieta tuvo que esconderse bajo Trompetilla, Trotillín, Pirulo y el resto de sus pelones personajes porque no pudo con Tony.

El paso del tiempo no tiene piedad de nadie, así que con la llegada de un nuevo siglo la televisión “cambió”, los programas nocturnos se enfocaron en ser revistas televisivas y ya no era necesario tener mujeres semidesnudas cogiendo pesetas del piso. En el año 2008 el programa se acostó a dormir, pero después del exitoso concierto de Bad Bunny, en una aparición llena de nostalgia, “El Gangster” asegura que podría traerlo aunque sea una noche más. ¿Es necesario el regreso de No te duermas? Te decimos algunas razones por las que es mejor dejarlo descansar en el recuerdo.

-Los sketch de comedia con doble sentido serían boicoteados

Una teta gigante caminando por la playa mientras dispara leche no es precisamente lo que estas nuevas generaciones están acostumbradas a ver. Tampoco entenderían a Kiko Jones o Pedro Lambellagas, y chillarían con el machismo de Lindín. Claro, una aparición de este show sería para aquellos que lo vieron en su mejor momento, pero eso básicamente sería como ir a la reunión de compañeros de la high esperando ver a tu primera novia igual de linda que hace 20 años.

-Actualmente Tony Sánchez es igual de intimidante que Eddie Miró

Si algo bueno tenía No te duermas era que su host era un badass. Tony era como “el Chicky Starr” de los animadores, y en sus entrevistas los invitados tenían que ir ready para cualquier cosa… era como si Chente usara gabán y tuviese la mirada intimidante de Idelectrox. “El Gangster” era el rey absoluto del show, y su intimidante presencia de 5’4 ponía a sudar a todos sus invitados. Ahora mismo Tony es un tierno abuelito que no provocaría miedo ni aunque te lo encuentres a las 2:00 a.m. con el disfraz de la monja de Insidious en el pasillo de tu casa. No te duermas tuvo su mejor momento cuando era un programa joven y sin miedo, y con el tiempo Tony pasó de ser un animador sin reglas a hacer cadenas de oración en su show.

-Hay mejores modelos en Instagram

La realidad es que las mujeres semidesnudas eran el motivo por el que todos veían el show, y tanto fue así que cuando comenzaron a raspar el pegao en los ratings, se inventaron algo llamado “La hora de la joda” donde se salieron fuera de control, y hasta pusieron a La Taína a mostrar sus pezones, mientras el agua le bajaba por una blusa blanca. En aquel tiempo eso provocó una reacción de la gente, pero ya no hay necesidad de prender el televisor porque ahora vemos lo mismo desde la comodidad de un celular. ¿Quieres ver jevas? Ve a Instagram, dale like y deja tu comentario baboso con un solo clic. Además, nadie quiere ver a Glerys o Taína en bikini… aunque a La Burbu sí.

-Si queremos ver a Walbert, vamos a Plaza

La chulería de la década de los noventa es que podíamos vacilar cualquier cosa, y no se ofendían tan fácilmente. Aunque “El Gangster” y Funky Joe ahora parecen dos doñitos con mucha rectitud y con un humor limitado, antes se la montaban al que sea. Uno de los que pagó el precio fue Walbert Matos, quien era “la cherry” constante en los pasos de comedia o las entrevistas. Walbert es un loquito conversador que guarda mucha información farandulera en su cerebro, y la producción lo usó bastante para hacer maldades donde hasta le pasó la lengua por la planta de los pies a la modelo Jacky Alicea. Sin duda alguna, mucha gente disfrutaba de lo que hacía este caballero con caja de dientes. Ya no es necesario tenerlo en televisión, ya que si quieres verlo, solo tienes que ir cualquier día de la semana a Plaza Las Américas y allí estará en un banco durmiendo o esperando contar sus antiguas hazañas.

No te duermas, te queremos mucho y fuiste una parte bien importante en nuestra juventud, pero a veces hay cosas que es mejor dejarlas en el pasado para no dañarlas.