¡Problemas coloniales! El viacrucis pa' conseguir los tenis de Bad Bunny

El "¡Ay, bendito!" nunca ha retumbado tan duro en las redes sociales como hoy.

COROZAL – Miles de fanáticos boricuas orgullosos de su ícono musical Bad Bunny, amanecieron hoy con el app de Adidas ready pa' ordenar las nuevas tenis que el Conejo diseñó para la marca global cuando la cochina y asquerosa colonia les dio en la cara con el mensaje de que la fiesta de los conejitos no aplica a los residentes en la isla natal de Benito Antonio.

Resulta que el app de Adidas tiene una opción para sortear la compra de un par de los tenis que se lanzan al mercado hoy al costo de $160, pero cuando los boricuas fueron a llenar la información, sale el aviso de que no hay entregas para la Isla… Es así como los vegabajeños, como el propio Bad Bunny, y otros isleños se quedaron sin poder optar por los tenis de la estrella que ahora cambiará su canción Maldita pobreza por Maldita colonia.

Sin embargo, luego de la publicación de este desahogo, expertos en compras online alertaron a El Calce que como toda relación espcial como el Estado Libre Asociado, los fans de Puerto Rico tenían que entrar por el navegador web a la dirección: adidaspuertorico.com para por ahí tener algúna oportunidad de conseguir los tenis. De todas formas, luego de unas horas ya el mercado global había agotado el exclusivo calzado.

Ya en Twitter se comenzó a gestar la revuelta nacionalista desatada por un intento fallido de comprar unos tenis rosados cual pollito pintado el el pet shop de Aibonito.

Hasta el exsenador estadista Kenneth McClintock, quien en su momento gestó una cruzada para que los combos de McDonalds aplicaran igual en la Isla que en los estados, ya se unió a la revuelta tuitera comenzada por su propio retoño, K-Mac.

Sí, los usuarios del app Adidas en Puerto Rico han puesto el grito en el cielo, aunque algunos ya lo habían previsto.

Mientras, Adidas seguía en la pauta más mostrosa que han tenido desde que Fidel Castro salió con el uniforme pa' las Olimpiadas del '80 en Moscú.