Las lecciones de Andrea de Castro

¡Esa es nuestra galla!

Este pasado fin de semana la socialité y coleccionistas de cirugías, Andrea de Castro, estuvo en la mira (literalmente) del país. ¿La razón? No, no fue por otra pelea con su expareja, el afamado cantarín El Joey, sino porque se viralizó un video donde aparecía autogratificándose. Siempre que se riega un sex tape de un famosito es normal que todo el mundo se active para comentar sobre la noticia, y esta vez no fue la excepción.

Para ser honestos, Andrea es una chica que es admirada por los caballeros (ustedes saben que se meten a su Instagram a ligársela) y a la vez es detestada por muchas chicas (obvio: porque sus maridos se pasan ligándosela), así que era normal que este escándalo hiciera salivar a los boricuas que siempre estamos puestos pa’l bochinche. Ustedes pueden amar u odiar a Andrea, pero la realidad es que esta chica con dimensiones que retan a Miguel Ángel y a Botero dio unas clasesitas de cómo se debe enfrentar una situación. Los políticos bacalaos del país -los mismos que se esconden o van a medios donde le pongan la bola fácil- deberían aprender de esta influencer en la forma en que se deben dirigir al pueblo cuando hacen una de las de ellos.

Reflexionemos un poco sobre las lecciones que Andrea nos regaló.

-Aguantó el calentón: cualquiera que haya metido las patas en las redes durante los últimos años sabe que soportar la inminente caravana de insultos y comentarios no es cáscara de coco. En los tiempos de antes te llevaban a la plaza pública y te metían pedrás, ahora hacen lo mismo, pero en Instagram, Facebook y Twitter, donde el mínimo error saca a los moralistas de sus cuevas. Esta chica con sonrisa traviesa y cintura de carey aguantó como una macha que dijeran todo tipo de cosas de ella, ustedes saben que esta isla NADIE se ha tira’o fotos esnús ni comparten fresquerías. ¡Ahora to’ el mundo es santo!

-Dio cara solita: Imagino que desde que el video empezó a correr, los medios estaban buscando a Andrea para que diera declaraciones. Todos querían la exclusiva porque si hay algo que le gusta a los medios son los clicks. Muy astuta, Andrea escogió hablar con Molusco, porque aunque lo ames o lo detestes, es él uno de los más escuchados y seguidos en el Internet; así que ella no tendría que estar repitiendo lo mismo en cada programa o periódico, sino que con que Molusco lo zumbe en sus redes se va a ir viral. Mucha gente cuando mete la pata salen dando declaraciones con la mamá, el papá, los hijos, los sobrinos y hasta los perros pa’ que la gente les coja pena, pero ella no; Andrea estaba solita, con el semblante firme y se expresó muy bien. Eso es valentía, porque esta situación debe ser sumamente bochornosa para ella y aún así decidió enfrentar a la gente. No olvidemos que ella NO tenía que dar declaraciones porque al final del día, ese video no le afecta a nadie que no sea ella misma.

-Aceptó lo que hizo sin mentir: Cuando a la gente los pillan en algo, lo primero que hacen es buscar alguna excusa que los libere. Andrea pudo decir que un tipo le faltó a su confianza y regó el video, y la gente se lo hubiese creído porque eso ocurre bastante (by the way, si eres de esos tipos que comparten lo que una mujer te envió, tengo que decirte que eres un puerco). También pudo usar “la vieja confiable” de que le hackeron el celular, no olviden que esa es la típica excusa de los políticos y famosos cuando se equivocan metiendo el de’o en las redes (no pun intended), pero Andrea fue sin rodeos aceptando su error y ella NO TENÍA QUE HACERLO. Esta chica demostró más coraje que los bambalanes cuando la esposa les mangan un texto de la chilla. Podrán decir lo que quieran, pero reconocer un error nunca es fácil, y menos lo es hacerlo frente a miles y miles de personas, y ahí tienen que dársela a Andrea.

Andrea, en El Calce estamos contigo y esperamos que tu carrera en los medios siga en ascenso. Ya superado el tema de Andrea, vamos a lo verdaderamente importante: Noelia, ahora la bola está en tu cancha.