Joven loiceño le apuesta a la bomba y el trap

Ralex representa la cultura de Loíza y junto a su pana Hanzen le dan un sabor peculiar al ritmo de la bomba.

Ralex (Foto: Revista Étnica) - Ralex (Foto: Revista Étnica)

Alexis Berríos Fuentes, de 18 años y mejor conocido en la escena musical como Ralex, creció junto a los grandes de Loíza. Desde que era un niño, se la pasaba correteando entre el Batey de los Hermanos Ayala, el taller de Samuel Lind y el estudio que le construyó su papá a unos pasos de su casa.

Desde su acogedor estudio, donde se divisan cinco palmas de coco que parecen estar bañadas en barniz, Ralex pide que me aparte por un momento de la consola para ajustar una bombilla que se volvió tenue con el tiempo. Con la luz reparada, Ralex dice estar listo para comenzar la entrevista.

“Siempre he vivido en este ambiente tan cultural y me preguntaba porqué la bomba no estaba sonando en la radio. Así que entendí que para poder llegarle a los jóvenes con la bomba, hay que fusionarlo con lo que ellos escuchan y lo que a mi también me gusta. Estamos fusionando la bomba puertorriqueña con la música urbana, con el trap”, explica el joven.

Ralex (Foto: Ricardo Alcaraz)

(Foto por Ricardo Alcaraz)

 

Sin embargo, la música urbana no siempre estuvo entre sus proyectos musicales. El interés de Alexis por la música comenzó con sus clases de trompeta, en la escuela Libre de Música de San Juan, cuando apenas tenía ocho años. Con el tiempo, se fue adentrando cada vez más al mundo del jazz hasta fusionarlo con la bomba. De esa mezcla nace su grupo musical, “Ralex y su bomba-jazz”. Al cumplir los 15, las orquestas y bandas musicales ya se le acercaban para invitarlo a tocar la trompeta los fines de semana y así evitarle conflictos mientras estudiaba en la Escuela Superior Vocacional de Loíza.

“En la escuela si yo faltaba ya sabían porque era. Sabían que no llegaba porque estaba tocando y lo respetaban”, confiesa el joven loiceño.

Actualmente, Ralex estudia un bachillerato en Jazz y Música Caribeña en el Conservatorio de Música de Puerto Rico y se destaca como músico independiente. Durante la semana, el joven toca la trompeta con la orquesta La Dominante, tiene “guisos” con su banda “Ralex y su bomba-jazz” y le dedica horas a la composición de canciones de bomba y trap junto a su colega Hanzen, de 17 años. También ha recibido mentoría en redacción creativa por parte de la escritora Mayra Santos-Febres.

Hanzen & Ralex es su más reciente proyecto y cuenta con dos sencillos musicales: “Coco” y “El momento”. Ambos temas están disponibles en las plataformas de YouTube, iTunes y SoundCloud.

Consciente de que las líricas del trap comercial, en su mayoría, contienen lenguaje soez, el joven manifestó que sus canciones no copiarán la jerga urbana que, en ocasiones, usa el género del trap.

“El ritmo del trap se puede utilizar y limpiar la letra y llevarlo a otro nivel. Hablar limpio te lleva a otro nivel en la música y yo creo en eso. Mi lírica no tiene palabras soeces. El arte de la música está en saber apalabrar eso”, asegura Ralex.

Hanzen y Ralex (Suministrada)

Según cuenta, su inspiración para componer aparece en los momentos menos esperados. Por eso, sus herramientas de trabajo son los “notes” y “voice memos” del celular.

“Nunca decido cuándo voy a escribir. Si llegó la musa pues llegó. Mis herramientas son las notas del teléfono y las notas de audio. Si no las grabo, se me olvidan. Como soy músico, también me gusta escribir o cantar las melodías y luego ponerles letras”.

Durante el pasado mes de julio, Ralex fue galardonado con una beca de 30,000 dólares para estudiar en Berklee College of Music, una de las universidades de música más importantes del mundo. En el proceso de selección, se otorgaron 150 becas y audicionaron sobre 2,000 estudiante.

“Quiero que me escuchen y quiero que sepan de nosotros. Quiero que realmente sepan que hay muchos jóvenes que están tratando de crecer. Y yo soy uno, Hazen es otro. Ahora mismo la meta es que me escuchen. La idea es lanzar sencillos musicales hasta que sepan de mi. Cuando sepan de mi, quiero lanzar un disco”, concluye Alexis haciendo ademán de que así será.

Al despedirse, recoge uno que otro papel, posiblemente míos, regados sobre la consola y apaga el receptor del estudio. Tan pronto sale, me envía al WhatsApp sus últimos dos sencillos y se aleja caminando hasta su casa.

(Foto del tope: Revista Étnica)