Un jíbaro del nuevo milenio llamado Roberto Prats

En Twitter todos exclaman a coro: ¡Ay, bendito!

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"La tierra, si tan siquiera hubiese dao' algo…

Trabajo sin querencia no es suficiente, hay que querer la tierra…

…¿Qué te pasa a ti mijo?",

Escena 'La Tierra' de 'La Carreta' de René Marqués

No, esto no es una escena de alguna película de la DIVEDCO de mediados de siglo XX que dirigió Jack Delano.

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Tampoco es que a Roberto Prats le dio por revivir alguna estampa de La Charca de Manuel Zeno Gandía…

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… o de La Carreta de René Marqués…

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… o de aquel Josco o aquel Peyo Mercé de Abelardo Díaz Alfaro…

Es que parece que –en un intento por mantener la nostalgia del Partido Popular Democrático (PPD) que puso zapatos y repartió parcelas entre nuestros jíbaros puertorriqueños a mitad de la pasada centuria– Prats se fue pa' Quebradillas a invocar el espíritu de Muñoz Marín.

Ay, Prats, chico. Ahora está medio mundo almorzándote en Twitter y Facebook. Según explicó el aspirante a ser candidato a terrateniente la Gobernación por el PPD, fue que lo invitaron a la tradicional Fiesta Jíbara del barrio Charcas en Quebradillas. Cabe señalar que esta fiesta es una de las mejores que se celebra en toda la isla, cuando de tradición navideña, jíbara y campesina hablamos. Acá en El Calce sentimos mucho respeto por esta gran celebración quebradillana, que conste, y también por todo lo que es cultura y tradición en Puerto Rico, nuestra nación.

Ahora bien… y esto no hay forma de decirlo suavizao’… Dito, Prats, es que pareces que fuiste vestío’ de hacendado a hacerte un photoshoot con los jíbaros de tu finca, chico. O sea, lo tuyo es darte las beers con Bill Clinton, entrar así de zopetón a la jibarería profesional no te cae. Prats, lo tuyo es Phil Collins, no Andrés Jiménez; el golf, no los gallos; defender bonistas y cuadrar pa’ que en Peñuelas echen cenizas, no darle vuelta a la varita del lechón.

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Ño, Prats, hay que coger sol pa irse de tú a tú con los jibaritos que madrugan a diario pa’ jalar yuca, ñame y yautía. Además, cuando pa’ aquella época Muñoz Marín andaba metiéndole las cabras a medio mundo no había ni Facebook, ni Twitter, ni CNN, ni Centro de Periodismo Investigativo que explicase cómo se bate el cobre… y ahora to’ el mundo tiene zapatos, chico. Bueno, casi to’ el mundo, si no es que María o la Junta de Tres Palitos, los bonistas y Federico terminan quedándose con eso también.

Nada, que al ver a Prats nos dio por recordar aquellas historias de nuestros tataratarabuelos sobre las libretas del jornalero y los momentos en los que los maestros nos vestían de jibaritos y jibaritas pa’ intentar bailar un seis chorreao en el Día de la Puertorriqueñidad.

Veamos ahora varias reacciones al papelón intento de gozo jíbaro de Prats.

Después de este análisis finalizaremos dándole el beneficio de la duda a Prats, porque, ¿qué diache? Todos tenemos un jíbaro o una jíbara por dentro. Aquí el post del exsenador explicando su pasadía en Quebradillas.

Bueno, quizás es mejor que estos muchachos que no salen de una oficina vayan a ver a los jíbaros y las jíbaras en persona a que sean jíbaros asimilao’s, como dijeron Pellín, Felipe, Davilita o el gran Fufi Santori.

Es más, esto fue en Quebradillas, tierra pirata del básquet. ¡Cántaselo a Robert, Fufi!