Georgie reafirmó que no agarró nalgas y regaló coquito con panetones

El ilustre defensor de los caminos de cupeyanos volvió a enfrentarse a las preguntas del mejor periodista de Puerto Rico

"¡FALSO!"

Eso gritó Georgie cuando un barbudo Rubén Sánchez le preguntó si le agarró las nalgas a una dama la noche aquella en la que le dieron por detrás hasta sacarle sangre por un ojo.

Georgie

Ya arrancó el mes de diciembre, la Navidad está a la vuelta de la esquina  y Georgie sigue viendo borroso. Sin embargo, eso no impidió que le llegara a la cabina de WKAQ para enfrentarse a Rubén y sus mercenarios de la comunicación radial: Golo, el Abdullah The Butcher de Las Piedras, y Fernando Pérez González, la fiera indomable de Fajardo.

El John Ruiz de la política criolla regresó para anunciar que anda regalando coquito y panetones.

"Te estoy trayendo el coquito navideño. Todos los años yo reparto el coquito… Cada vez que tú me entrevistas en la época navideña te traigo el coquito y esta vez te lo acompaño con el panetón. Con un cafeíto esto queda espectacular", aseguró el "Machine Gun" del PNP, haciendo alusión al talón de Aquiles del también catador de croquetas y quesitos.

Ruben

Atónito, Rubén —noble obrero de la información— respondió sereno, pero clavando el ojo a la prodigiosa anatomía de Georgie.

"¿Usted no escarmienta? Pero… ¿usted no escarmienta?", cuestionó el panita de Antonio Sagardía.

Georgie, siempre humilde y con la frente en alto, dejó claro que su gesto es una simple muestra de cariño para endulzar a los de su combo.

"El coquito navideño es la tradición. Los presidentes de barrio lo esperan", dijo.

Sepa que ya los baby boomers recibieron su botellita en los barrios capitalinos y andan reclamando la reelección de Georgie y del honorable gobernador, Ricardo Rosselló. Usted sabe que Georgie es muy querido por las doñitas y los doños que, por supuesto, son unos expertos en redes sociales y se mantienen conectados con las obras caritativas del principal fiscalizador del Yulingrado.

Nada, que Georgie no agarra nalgas, pero reparte coquito con panetones.

Disfrute de este dulce encuentro mañanero: