Farruko: de Bayamón, de corazón y de vuelta al Choli vía ‘La 167’

Sí, Farru vuelve al Choli vía La 167 y después de pasar muchos obstáculos, por si no lo sabías…

 

“Porque yo soy

De Bayamón…

De corazón…”

 – Master Joe, Playero 37, 1992

 

 

Esto lo sabe Farru acá en la tierra y también abuelo Efraín allá arriba: si vives en Bayamón y estás a pie, pa’ llegar en guagua a la escuela hay que levantarse temprano.

“Bien temprano, ¡ja!”, dice con risita incluida Farruko, un tipo que es de Bayamón y, como verán a continuación, es bieeeen de corazón.

“Digo, yo cogía una guagua pública desde La 167, afuera de casa, y llegaba al terminal en el pueblo, a coger otra pa’ llegar a mi escuela. De vuelta intentaba buscar pon, pero esa era la dinámica mía de chamaquito, creciendo en Bayamón, buscando seguir estudiando, viendo todo lo que pasaba a mi alrededor… Y ahora voy en mi propio carro por esa carretera. Voy en mi carro por todo Bayamón y… mano, Bayamón pa’ mi es tantas cosas”, apuntó.

Esa frase de la cita inicial, la de “bien temprano”, pasa bajo el radar durante esta conversación telefónica de un mediodía de verano. Y es que son cosas que ya no se piensan mucho, pues en la música – y hasta en la vida – el asunto va igual: hay que madrugar pa’ montarse en par de guaguas, pa’ llegar a algún sitio… pero se siente demasiao’ melaza cuando regresas a de dónde saliste.

“Mucha gente sabe que yo empecé bien, bien chamaquito. Ahora yo tengo solo 30 años, pero siento que soy un alma vieja. Es que es mucho lo que se vive en esto, en Bayamón y en las cosas del negocio de la música más que otra cosa. Y pues eso te da otro tipo de pensamiento según vas creciendo. Te digo, me siento un alma vieja, yo sigo buscando aquella salsa vieja de antes, yo sigo buscando aquel reggaetón underground de los noventa, yo sigo buscando aquel rap y hip hop que cuenta historias”, acentúa.

Esa anécdota de las guaguas, como dice Farruko, es una de “las muchas cosas” que para él es Bayamón. Bayamón es familia. Bayamón es cariño. Bayamón es la calle, el case, el rap que cuenta historias crudas y el perreo hasta bien, pero que bien abajo, hasta que le salga un boquete al piso. Y Bayamón también carga heridas que Farru busca sanar. Por todo esto es que él nunca se ha apeao’ de La 167.

“Más que la carretera de Bayamón, como la conocemos nosotros en Puerto Rico, La 167 es como una vena de mi vida. Es la vena principal de la calle para mí, porque fue la primera calle que vieron mis ojos. Fue donde primero vi mundo, soy de allí de toda la vida, nacido y criado en Bayamón, Puerto Rico. Es la carretera que he tenido que transitar hacia y desde mi hogar. La 167 son mis raíces y lo que yo soy”, dice Farru… o Carlos Efrén Reyes Rosado, el nombre que dice su certificado de nacimiento.

Por si acaso, si usted piensa que aquí va a leer algo mórbido sobre el afamado caso aquel de hace par de años, en el que Farruko fue juzgado como un rebelde por las autoridades criminales tras un error en su regreso de un concierto en República Dominicana, le recomendamos que mejor busque alguna página de bochinches o de esas que se hacen las más calle mientras se guillan de chotas cómicos. No, no, no, ¿pa’ qué hablar de eso? Sí, a él le queda una frustración sobre aquello, en especial cuando, tras su arresto, no lo dejaron realizar el concierto para su gente de Bayamón, en una localidad cerca del centro comercial de Santa Rosa a principios de 2019.

“Contra, chico, ja, ja, si allí fue que yo nací. Imagínate, duele sí”, dice ahora con el trauma digerido, soltando una risa normal.

Es que en aquel inicio de 2019 la calle ardía, con los chamaquitos matándose a diestra y siniestra y llevándose to’ lo que veían por el medio. Farruko quería hacer un evento en el pueblo que lo vio nacer, que denominó “Unidos por la Paz” y las autoridades no lo dejaron hacerlo en Bayamón. Finalmente, lo realizó en el Centro de Convenciones de Miramar, pero aquello, que no lo dejaran cantar pa’ sus barrios bayamonenses, le dolió más en aquel momento que cualquier embate federal.

“Pero nada, las cosas pasan. Mucho pasa, mucho ha pasado en la vida. Como hablamos ahorita,  Bayamón tiene muchísimas cosas hermosas pa’ mí, pero también cargo heridas que busco cicatrizar. Y, pues, por eso este disco, La 167, es bien importante, cuidao’ si el más importante de mi carrera”, subrayó.

“Es que, bróder, esto es como volver a casa después de tanto tiempo. Aunque yo estuve ahí, nunca me fui, pero eso es como cuando tú te vas a buscar tu sueño y viras después de encontrarlo. De hecho, yo creo que quizás uno ve las cosas igual con la gente acá, con el barrio, con el pueblo en Bayamón, pero la gente ve a uno de manera distinta. A lo mejor piensan, ‘este no es el mismo chamaquito de antes’, y eso choca. Son cosas estúpidas y pequeñas como lo que digo de las guaguas, pero cuando uno lo analiza se da cuenta de las vueltas que da la vida”, expresa en medio de su desahogo.

Sí, la psiquis del humano es así. De todos. De los que triunfan y de los que los ven triunfar. De los que sufren y de los que los ven sufrir. Pero… aquí, entre Bayamón y Farru, hay un factor aún más importante, un factor de sangre y ADN, y ese factor se llama abuelo Efraín.

“Contra, eso fue como hace 12 años, si no me equivoco”, explica, su tono de voz tenue, sobre Efraín el abuelo que perdió, víctima de la desesperación de las deudas.

“Allí, en La 167, donde yo crecí, estaba el puesto de mi abuelo. Él se quitó la vida y yo siempre le había cogido cosa a eso ahí. Pensaba: esto aquí me ha arrebatado lo más que quiero’, pensaba eso dentro de mi ignorancia, me lo llevé muy adentro de mi inocencia de aquel tiempo. Ahora que soy mas adulto decidí enfrentarme a ese mostro. Pensé: ‘ya no necesito más de esto, ya me hice, ya no necesito esto’. Me toca derrotar este demonio que tengo en la mente de aquello que vi qué pasó”, puntualiza.

Sí, para Farruko ese era el demonio principal, lograr superar la muerte de su abuelo, “quién se nos fue porque pensaba que con su seguro de vida podía ayudar a la familia con las deudas”.

“Los bancos lo llevaron casi a un embargo de sus propiedades, se frustró mucho, y tomó la decisión de sacrificarse y contar con que, tras la perdida de él, lo que pagara el seguro ayudara a mi mamá. ¡Pero no pasó eso! Se perdió él, dejó deudas y hasta al sol de hoy se sigue pagando una deuda a un banco. ¡Me da rabia! ¿Se quitó la vida y cómo quiera esto sigue? Y fue bien fuerte botar eso, muchos años pa’ botar eso de adentro de mí, mano. Pero entonces, ahora que estamos bien, supe que llegó el momento, que ya tengo la madurez y pues voy a dedicar un proyecto que sea para sanar esto, un proyecto que tiene que ganarle a todo lo que pasé”, interpone.

Sí, mientras algunos ofrecen “tiros pa’l diablo” hay un demonio grande que Farruko busca destruir mediante este disco: La 167.

“Ese demonio que te digo sería la realidad de lo que cuando nene viví allá en Bayamón. Ese demonio era el puesto de gasolina, las malas decisiones, lo que sucedió. Y, mano, yo no tenía malicia, lo entendí como pude. Pero ahí como que supe que para cambiar también el rumbo de mi familia, yo tenía que apartarme de eso. Pensé: ‘No necesito esto, no voy a dejar que ese suceso cambie mis sueños, mi rumbo, porque sé que él estaría orgulloso’. Y tiré pa’ lante. El legado de abuelo, de mi familia, de Bayamón, el de Puerto Rico, coño, el mío mismo, es mucho más que un solo suceso”, manifiesta el intérprete.

En La 167, asegura Farruko, se siente esta catarsis. Farruko pasó la pandemia estructurando todo lo que ya había digerido en su vida y a ese guiso le agregó otras sazones.

“Yo necesitaba volver a lo viejo, a lo real. Ahora mismo mucho artista es prefabricado. Hay chamaquitos que cantan que ni siquieran entienden que el mundo antes no tenía internet y que si hubiesen nacido en otro tiempo en el que no hubiese Instagram, pues no es que no hubiesen podido, pero creo que se les habría hecho más difícil. Yo me quedo bruto, yo que soy joven me he topao’ con chamacos que, en verdad, no tienen idea. Entonces, viendo esto de la pandemia, y viendo las reacciones de las distintas generaciones de esta humanidad a todo lo que pasa, mano, a uno le da miedo. Y yo creo que el conocimiento hay que pasarlo y si estoy en una posición para pasar lo que yo he aprendido pues que así sea”, consignó.

farru

Por eso, “en este disco me fui bien pa’ atrás, llamé a Gallego, por ejemplo, porque creo que esos intros de antes hacen falta”.

“Samplié cosas de salsa vieja, cosas del underground. Busqué a Lito MC Cassiddy pa’ sentarme a escribir de nuevo. Volví a revisar cómo uno empieza, con el storytelling, contar historias, ahí aproveché y mezclé ritmos bien pesados con lo que es la calle, con historias que tratan temas que aún pueden ser medio tabú, en eso no abundo mucho, mejor que lo escuchen. Produje también algunas cosas”, dijo.

“Hay quienes puedan decir: ‘Ay, Farruko lo que canta son loqueras, de mataera y droga, pero si tú analizas bien el contenido mío, al final siempre tiene un mensaje. Yo te puedo hablar crudo, de los chispotazos en la calle, pero al final intento que cargue el mensaje de que así es que viven quiénes no tienen muchos recursos para lograrlo de otra forma”, apostilló sobre el álbum, el cual cuenta con la participación de exponentes veteranos como el poeta urbano José Raúl ‘Gallego’ González, el escritor y cantante O’Neill y el especialista lirical Lito MC Cassidy, además de exponentes más noveles, como Myke Towers, CJ, El Alfa y Jay Wheeler, entre otros.

Farruko acuñó que “mi intención es alejarme de ese molde que ya la industria intenta hacer”, del arte urbano prefabricado, “y contar historias”. Es un disco balanceado, aseguró, “con su bailoteo y cosas de parisear”, pero también “quiero que la gente se ponga a pensar sobre lo que pasa a su alrededor”.

“Y pues, la música, eso me parece que está en otro nivel. Musicalmente los sonidos que acompañan estas historias deben estar en otro nivel, porque tu puedes rapear to’ lo que sea y decir lo que quieras pero si la música no te hace creerte eso, estás jodío. Y la música a mí me ha hecho entender, no creer, que puedo hacer muchas cosas. Esto es un disco pa’ mi Bayamón y pa mi Latinoamérica, pero esto también es un disco pa’ mi”, finalizó.

Seguramente, abuelo Efraín sonríe desde donde esté. Su nieto va bien, que era lo que él quería. Y La 167 sigue allí, en Bayamón y de corazón.

farru

Farruko arranca su gira por Estados Unidos en noviembre y ya arrancó la venta para su concierto en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelót a.k.a. ‘El Choli’. Aquí te dejamos el itinerario de su gira. Los boletos para el concierto puedes adquirirlos desde este viernes 25 de a las 10 de la mañana a través de Ticketera y Ticketpop.

 

A continuación, las fechas del tour "LA 167” de Farruko:

 

FECHA CIUDAD VENUE
11/19/2021 San Diego, CA Viejas Arena
11/20/2021 Ontario, CA Toyota Arena
11/21/2021 San Jose, CA SAP Center
11/24/2021 Dallas, TX The Pavilion at Toyota Music Factory
11/25/2021 Midland-Odessa, TX La Hacienda
11/26/2021 Houston, TX Smart Financial Center at Sugar Land
 
12/03/2021 Atlanta, GA Gas South Arena (Formerly Infinite Energy Center)
12/04/2021 Orlando, FL Amway Center
02/05/2022 San Juan, PR Jose Miguel Agrelot Coliseum of Puerto Rico
02/11/2021 Miami, FL American Airlines Arena – FTX Arena
02/12/2021 Ft. Myers, FL Hertz Center
02/18/2021 Newark, NJ Prudential Center
02/19/2021 Cleveland, OH Temple Live Center
      02/20/2022 Chicago, IL Rosemont Theatre