Estudio: actores alteran percepción del sentido del "Yo" con los personajes que interpretan

Una investigación revela que en realidad los actores pueden verse alterados en su percepción tras trabajar intensamente para construir un personaje.

Actores como Joaquin Phoenix pertenecen a una clase muy peculiar. En donde la intensidad con la que interpretan sus papeles los convierte en algo legendario.

Lo acabamos de ver con Joker, pero la lista en realidad es extensa. Por desgracia, la ciencia sugiere que este nivel de involucramiento para hacer su trabajo podría dañar la mente de los histriones. Al menos en lo que respecta con su percepción del yo.

Joker deslumbra pero tiene demasiados problemas: un reseña con spoilers [FW Opinión]

Todo partió con el trabajo original de Mark Seton, investigador del Departamento de Teatro y Estudios de Performance de la Universidad de Sydney, quien acuñó el término de "trastorno de estrés post-dramático".

Una condición que describe los efectos que experimentan los actores que se pierden en un papel. Batallando para reencontrar su equilibrio emocional y personalidad original.

Ahora, como complemento al legado de esa investigación, este año se han publicado nuevos resultados de distintos proyectos de estudio psicológicos; en donde cada uno sugiere que en verdad el carácter de los actores cambia por causa de sus personajes.

La Universidad McMaster en Ontario, publicó por ejemplo los resultados de su investigación en la revista Royal Society Open Science. En donde reclutaron a 15 jóvenes actores locales con una larga trayectoria apicando el método de actuación de Stanislavski.

Película "Joker" recibe importante galardón en el Festival de Venecia

Todo con el objetivo de escanear sus cerebros mientras asumían el papel de Romeo o Julieta, a la par que les hacían preguntas personales que debían responder en el papel del personaje.

Se registraron los datos y se compararon con los parámetros obtenidos cuando les hicieron las mismas preguntas a los mismos sujetos pero sin el juego de actuación.

Ahí se descubrió que había un patrón de actividad cerebral distinto cuando actuaban a un personaje. Ya que para encarnar a alguien más es necesario "desactivar" las regiones del frente y la línea media del cerebro. Mismas que están asociadas con el pensamiento del yo.

Joker

En otras palabras, la investigación y sus resultados sugieren que actuar, como un fenómeno neurocognitivo, representa una supresión del autoprocesamiento del yo.

Lo cual en cierta manera altera y condiciona la personalidad de quien se sumerge a esa dinámica de manera constante.

Toda esa intensidad tiene un costo.