Deslumbra Shang-Chi and The Legend of the Ten Rings

Reseña: Aunque la fórmula resulta familiar, resulta novedoso cómo el guión nos lanza a la acción desde el principio para entonces, a través de la retrospección, exponer detalles que nos permitan descubrir la verdadera identidad de nuestro protagonista.

Deslumbra Shang-Chi & The Legend of the Ten Rings - Cortesía

Black Panther tuvo la gran fortuna de lograr que niños y adolescentes afroamericanos se vieran reflejados en la pantalla grande, pero gracias a la escala del filme y un guion con temas universales consiguió conectar con audiencias de todo tipo.  Intentando replicar este éxito, Marvel Studios apuesta a expandir sus productos multiculturales con el estreno de Shang Chi & The Legend of the Ten Ri0ngs, que lanza al MCU a un nuevo superhéroe de ascendencia asiática. En Shang Chi, el actor canadiense Simu Liu (Kim’s Conveninence) interpreta a un joven asiático-americano que se gana la vida estacionando autos junto a su amiga de la infancia Katy (Awkwafina), en un personaje que no se limita al alivio cómico y se combina con Liu para entregarnos una refrescante pareja que se complementan muy bien en escena.

Aunque la fórmula resulta familiar, resulta novedoso como el guión de David Callaham, Andrew Lanham y su director Deston Daniel Cretton nos lanza a la acción desde el principio para entonces a través de la retrospección exponer detalles que nos permitan descubrir la verdadera identidad de nuestro protagonista, además de las motivaciones del villano Wenwu, un complejo personaje interpretado con feroz intensidad por la leyenda Tony Leung, como el líder de la misteriosa organización de los Diez Anillos, unos artefactos con características sobrenaturales que pueden cambiar el curso de la historia y cuyo dueño pretende utilizar impulsado por obsesivas razones para alcanzar el poder máximo. Esta premisa que lanza a nuestro protagonista en una misión junto a Katy y su hermana Xialing, (Meng’er Zhang) para detener a su padre, da pie a una de las mejores cintas de origen del MCU.

Uno de los grandes logros de la propuesta es que juega con la estructura narrativa brincando del pasado al presente proveyendo detalles que nos ayudan a entender las intenciones de los personajes principales, que no se limitan a los temas del honor y la lealtad, conceptos muy arraigados a las culturas asiáticas.

Por otro lado, el carisma y el talento para las artes marciales del protagonista nos hace recordar a Jackie Chan y a Bruce Lee, pero con mayor alcance dramático.

La cinta cuenta con sorprendentes secuencias que deleitarán a los fanáticos del cine de acción y del MCU. Pero aun con estos atributos, la cinta no es perfecta, amenazando con caer en la trampa del exceso de efectos visuales CGI durante su clímax, una batalla que involucra a Jiang Nan y que incluye un inmenso dragón y horribles criaturas.

Logra mantenerse a flote para entregarnos un final satisfactorio que nos deja con ganas de conocer más sobre este nuevo superhéroe.