El curioso caso de Cosculluela

Fantasmas y enemigos imaginarios

José Fernando Cosculluela Suárez conoce al dedillo la forma de hacer ruido en las redes, pero luego de usar la misma técnica tantas veces, está más leído que una revista Teve Guía en un beauty durante la década del noventa. Desde hace varias semanas el señor Cosculluela lleva subiendo videos en los que menciona que “enemigos están hablando mal de él”, y en uno de los videos que subió a Instagram expresó que “alguien hasta estaba mostrando su casa” y lo acusó de ser “realtor”, situación que activó a los fans en las redes e incluso llegaron a mencionar que Coscu se refería al chiquireguetonero Arcángel, con quien en el pasado tuvo varios altercados. Durante el pasado fin de semana largo, “el Blanco Perla” volvió a mirarse al espejo, y en la oscuridad de la noche comenzó a ver “mostros” y fantasmas, algo que él asocia con “detractores que lo quieren ver mal”. Ni corto ni perezoso, se metió a las redes a buscar pelea, pero con unos colegas que no quieren participar de alguna reyerta que no les deje dinero (no olviden que en este season del reggaetón “todos son buenos hermanitos”), pues no le quedó más remedio que provocar a uno de sus viejos enemigos: el señor Ñengo Flow.

Hace varios años atrás Ñengo y Coscu tuvieron una de las mejores tiraeras en la historia del reggaetón, siendo a mi juicio Coscu el vencedor. En aquel entonces, hasta metieron a los títeres de la calle a hablar en los temas, lo que provocó que esto se saliera de lo musical y entrara en la peligrosa línea “de la callosa”. Después del entierro de “Full Records”, Coscu continuó su ascendente carrera y estuvo en la cima por uno o dos años más, antes de que dejara de hacer noticia por sus éxitos musicales y solamente acaparar titulares cada vez que su exesposa le caía arriba. “El príncipe” y “El niño” fueron tremendos palos, pero luego de esos discos la musa se mudó del estudio de Coscu, y al parecer nunca más regresó. No fue hasta diciembre de 2013 que el gemelo de Kendo Kaponi volvió a llamar la atención del público, cuando en un acto chickystarriano -y una de las mejores movidas en la historia del género urbano- le tiró a Tempo Piña Colada un día de navidad. Sin duda alguna, esa fue una de las barrías más feas que un reguetonero haya cogido, y tan duro fue el cantazo que David Sánchez nunca pudo reponerse. No olvidemos que antes de caer preso Tempo era uno de los liricistas más peligrosos del reggaetón, y al salir de prisión las expectativas sobre él estaban bien altas, mismas expectativas que nunca pudo cumplir. Coscu lo hizo trizas y “Santa Cos” se convirtió en un himno.

Aunque salió airoso de esa guerra, Coscu no pudo retomar con éxito su carrera musical; o sea, para el público él era muy bueno en la tiraera, pero para bailar y vacilar sus canciones eran un eterno skip en el radio. Desde el 2014 al 2018 Coscu se le vio muy poco, hizo varios sencillos que solo quemaron la brea una o dos semanas, y su mayor hit fue participar en la canción “Isla bendita” después del huracán María. Coscu estuvo todo ese tiempo sintiendo el olvido del público y solo le hacían caso cuando tenía uno de sus divorcios (y luego se daban segundas oportunidades) con su exesposo Kendo; como diría Wisin: Coscu lo que tenía era hambre y sueño. No es hasta el 2018 que “el princi” decide retomar su carrera, y lo hace para la época de navidad. ¿Cómo regresó? Obvio: tirándole al niño especial con letras limitadas, el señor Anuel AA. Aunque Anuel es uno de los artistas más bacalaos que la música haya conocido, no se puede negar que después de salir de la cárcel el tipo estaba -y está- bien pegao. Coscu no iba a tirarle a cualquier persona, así que tirándole a Emmanuel Gazmey tendría una víctima fácil. En aquel entonces, Anuel cayó en la trampa, y contestándole a Coscu se disparó en el pie. No olvidemos la nefasta línea de que “Coscu tenía SIDA como La Taína”, lo que provocó que hasta su concierto fuera cancelado luego de la retirada de los auspiciadores. Una vez más, Coscu en tiraera volvió a vencer. ¿Qué sucedió después de ese evento? Para Coscu no sucedió mucho, pues su carrera volvió a dormirse una vez más, mientras que Anuel hizo una gira millonaria y se convertía en uno de los traperos en español más solicitados.

Este 2019 Coscu decidió intentarlo una vez más y lanzó varios sencillos, entre ellos “Dime a ver” y “Guatauba”, siendo ambos temas unos palos y provocando aleteos en la alicaída carrera de Coscu. El rapero con cutis de niña y piel pálida como miniatura de porcelana de Capri tenía en sus manos un buen momento, solo debía capitalizar de la forma correcta y enderezar su carrera, pero como la cabra siempre tira pa’l monte, el señor Cosculluela decidió meterse en una guerra lirical con uno de los más queridos por el público. Esta guerra Coscu no se busca un limber, y aunque venció a Ñengo en la primera ocasión, se supone que a su edad no se comporte como un loquito de 20 años solo para hacer ruido. No dudamos que Coscu ya misma se vaya a Freestyle Manía a pelear con novatos, pues esa la única forma en que le hacen caso. Cosculluela tuvo muchas letras a su favor, pero con el tiempo -y pendiente a sus enemigos imaginarios- ha perdido la capacidad y el enfoque. Ahora debe estar grabando “Santa Cos 3”, hará ruido una o dos semanas, y luego volverá a apagarse hasta las navidades del año que viene.