CEO de empresa magenta de celus se volvió boricua por la cocina

El Calce janguiaría con este tipo, pero luego de horas laborables...

John Legere es una pelota de personaje, casi tan inmensa como la empresa multimillonaria que maneja. Es un fenómeno raro del capitalismo, un ente lleno de gozo que nos da la impresión de que lo mismo se da una medallita en el Vidys mientras habla ñoña de sociopolítica con Feto y Teban, que machinea su alegría en un concierto de Gomba, mientras canta "¡Acho, Puñeta!".

Es que cuando se trata de Pueltorro, a Legere se le enternece el corazón. Por ejemplo, tras el azote de María, el Big Boss magenta de Seattle rapidito mandó to's los poderes en par de aviones de T-Mobile, pa' bregar con las torres, pero también pa' darle la mano a los empleados que lo necesitaran.

leger

Así empezó un romance con Borinquen que ni siquiera nuestro hermano putativo en tecnología celularística, Jorgito Martel, puede explicar. Hace unas semanas, Leger llegó a Borinquen para una actividad anual de T-Mobile, dónde se premiaron a los mejores empleados de la empresa, entre otras actividades de confraternización. Para este muchacho Leger, eso fue un sueño realizado. ¿Lo más que le ha impactado? La comida, por supuesto.

Nada, mire el gozo evidenciado. Este muchacho parece que es un pari él solo. En estos próximos dos videos notamos la habilidad culinaria que se le impregnó a Leger de los boricas. Sofrito. Pernil. A ver cuándo nos invita a cenar.

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