Hace un año ganó la estadidad, todavía no cae nieve y el reggaeton se escucha más que el 'country'

Todavía comemos más morcilla que Buffalo Wings

pipo

Hace un año los estadistas estaban celebrando chillando gomas en las calles porque la estadidad volvió a vencer en oooootro plebiscito que no tenía el aval de los que mandan allá afuera donde cae nieve y no soportan el olor a lechonera.

El 3 de noviembre del 2020 ganó la estadidad en una consulta que se realizó el mismo día de las elecciones, ya tú sabes pa' no mezclar la política partidista con el estatus. Esa noche un 52% de los votantes le dijeron que "sí" a la estadidad, mientras que un 47% le dijo que no.

Sin embargo, ya ha pasado un año de eso y todavía en las calles de Pe Erre suena el dembow, la gente perrea y no les gusta eso de la música country. En Ponce Sigue haciendo un calor infernal y en San Juan no ha caído ni un poquito de nieve. Allá en Washington, no han hecho ni aguaje de favorecer un proyecto que presentaron para admitir a Puerto Rico como estado que presentó la comisionada visitante Jenniffer González Colón.

También andan por allí seis muchachites que solo usan unos papeles bien grandes (o papelones) pa' que Joe Biden los vea desde su oficina rogándoles por la estadity. Pero como que no ha funcionado mucho.

Hoy en analista que no descansa sin buscar datos, Jay Fonseca, le recordó en Twitter a sus seguidores fotutos de todos los partidos el suceso que ocurrió hace 12 meses. Muchacho, pa' qué fue eso, hasta Dávila Colón salió  de su covacha a hacer un conteo del Grito de Lares y un montón de cosas que no vienen al caso. Pero don Dávila es el experto en hacer el conteo de fechas importantes así que déjenlo.

Ayer, un grupo de estadistas también fue a Casa Blanca a hacer otro papelón, perdón una protesta muy seria para exigir la estadidad en Washington con una pancarta de mejor presupuesto que las de Ricky. El grupo estuvo liderado por el muchacho que más gasta en estacionamiento, el favorito de la compañía que maneja el parking del Luis Muñoz Marín, Roberto LeFranc Fortuño.