6 razones para amar un pene pequeño

Amor es amor, cariño es cariño

La polémica de si el tamaño importa o no sigue en pie. Hay hombres que se molestan porque, según ellos, eso ya quedó resuelto en los años setentas, sin embargo me di a la tarea de preguntar a varios hombres jóvenes entre los 18 y 30 años de cuánto les medía el pene y rápidamente me contestaron.

Razón por la que deduzco que no es cierto que dicha polémica ha quedado atrás y que son ellos a los que más les importa.

Ahora bien, si el chamaco que te gusta resulta que no está bien dotado, tampoco es motivo para que le digas adiós. Si él es consciente de ello seguramente conocerá muchas técnicas para que te la pases de show. Finalmente se puede alcanzar el orgasmo sin necesidad de un gran pene, que dicho sea de paso no es garantía que lo sepan usar.

Así que te tengo seis razones para que ames un pene pequeño:

Le cuesta menos mantener la erección. Debido a que el tamaño se reduce es más fácil que la sangre llegue con más facilidad a todos los puntos del mismo. Por lo tanto, tienes la seguridad que no te va a dejar a medio camino.

Es más acrobático. No siempre el pene grande resulta placentero, debido a que este estimula el principio del cuello de la matriz, lo que para algunas mujeres puede resultar muy excitante para otras es doloroso. Por lo tanto, ese problema no se presenta con un pene pequeño, así hagas todas las acrobacias posibles no traspasará el límite.

Más fácil para el sexo oral. Al hacerle sexo oral a tu pareja no tendrás el problema que este llegue a la campanilla y quieras vomitar, en todo caso es más fácil respirar y no atragantarte, recuerda que la felación que tanto les gusta a ellos no tiene términos medios o la odias o la amas y con un pene pequeño no tendrías esos problemas.

Su dueño te amará. Si le demuestras que para ti no tiene importancia el tamaño de su pene, para él significará mucho. Su autoestima reaccionará convirtiéndote en el centro de su placer, por lo que se mostrará lo más generoso.

Ideal para el sexo anal. Una de las prácticas que, aunque sea milenaria, está liberándose de los tabúes de la sociedad, es el sexo anal. Si no lo has intentado y tienes curiosidad, pero tu pareja tiene una macanita grande y gruesa, seguro te arrepentirás. En cambio un pene pequeño es más fácil de evitar sangrados y desgarres y la sensación de la primera vez no resultara desagradable.

El plus, que lo tenga pequeño pero grueso. Un pene grueso estimula mucho mejor las paredes del primer tercio de la vagina, en la que se concentra la mayoría de las terminaciones nerviosas y por lo tanto, la zona que determina el nivel de placer durante el coito.

Así que ya sabes un porcentaje alto de sacarle provecho a un pene pequeño depende de ti. Recuerda que debes protegerte porque tener la libertad de disfrutar tu sexualidad implica responsabilidad.