Más baratas e íntimas las bodas de los millenials

La novia millennial es digital.

Instagram, Google, Pinterest, webs y apps son su principal fuente de información, el punto de partida para organizar una boda y comprar su vestido nupcial.

Aunque los cambios sociales van en dirección hacia la igualdad de género, la realidad es que la preparación de la boba cae todavía de forma desigual sobre la mujer, son las chicas las que organizan la boda.

 No comienzan las compras en las tiendas físicas, sino que lo hacen a través de tablet o smartophone.

Según el estudio Millenial Brides, dirigido por el profesor IESE de José Luis Nueno, que se presentó junto a la nueva edición de la Barcelona Bridal Fashion Week, las novias millennials -nacidas entre 1980 y 2000- no comienzan las compras en las tiendas físicas, sino que lo hacen a través de tablet o smartphone.

Las novias millennials confían plenamente en la búsqueda del vestido nupcial por internet. “Tengo novias que me han llamado un sábado noche, mientras se tomaban un gin-tonic con su amigas y veían modelos nupciales en el móvil”, explica Arniches Rodríguez, alma de la firma Nihil Obstat.

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La generación millennial, que se casará entre este año y 2030, son el grupo menos numeroso de los últimos treinta años, y además, han pospuesto la edad de casarse, que está en los 31 años de media.

Como ahora, se casan más mayores, el poder adquisitivo también es mayor y se organiza la boda soñada, deseada, alejada del ideal que pudieran tener sus padres en la que contaban con la asistencia de viejos amigos, primos lejanos y amigos de toda la vida.

Son bodas pequeñas, íntimas, en la que padres y suegros no tienen ningún protagonismo, salvo que son invitados especiales al enlace. Además los eventos, son de poco costo.

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Nueno reconoce que la boda sigue siendo el día más especial para muchas chicas, que invierte una media de 1.600 euros en adquirir su vestido blanco, mientras que el hombre tiene un papel más sesgado, que limita a elegir su traje o chaqué, en la mayoría de los casos alquilados. “Ves a una novia perfecta y un novio horrible”, puntualiza este profesor.