Estar con personas quejosas y negativas es malo para tu salud

Todo está mal. "Ese auto casi me atropella", "el autobús va demasiado lleno", "no encuentro mi celular", "el mesero se confundió y no me trajo el platillo que pedí", "¡Ahora comenzó a llover!"

Hay gente que vive así. Que encuentra la manera de encontrar que algo esté mal desde el momento en que se levanta y hasta que se va a la cama. Seguro te suena familiar, y es que todos conocemos a alguien que vive así (cuidado si no te suena familiar, si no conoces a nadie así, puede que tú lo seas).

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Según investigaciones recientes tu cerebro se ve afectado luego de estar con una persona negativa por más de 30 minutos. El hipocampo cerebral que es la parte en donde se resuelven problemas, ve afectado su rendimiento y entonces tú comienzas a quejarte también.

Así es, al parecer la negatividad es contagiosa.

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¿Qué puedes hacer? Fácil, evita a la gente quejumbrosa.

Establece límites y no dejes que hagan de tu día una tormenta en un vaso de agua. Recuerda que ver las cosas por su lado negativo puede convertir hasta el día más soleado en uno terrible.

En caso de que te sea imposible evitar a una persona así, mejor agarrar al toro por los cuernos y confronta los problemas antes de que te contagien. ¿Ese platillo no es el que ordenaste? Devuélvelo. ¿Comenzó a llover? Refúgiate. No te concentres en lo negativo, todo problema tiene solución.

Tanto si te rodean personas quejumbrosas, como si eres una de ellas, recuerda que la positividad también es contagiosa. A final de cuentas, ante todo problema, el mundo no se acaba.