Uruguay puso a dormir sin sueño a los boricuas

Mathias Calfani fue el responsable del lamento de muchos fanáticos del baloncesto boricua, luego de asegurar la victoria de Uruguay sobre Puerto Rico con un casto de tres puntos que desempató el choque a los 4.9 del cuarto periodo y al sonido de la chicharra del reloj de 24 segundos.

Fue algo así como un puño al corazón del Invader. El juego finalizó 64-62 y los charrúas consiguieron su primera victoria sobre los boricuas desde el 2007.

La derrota echó por la borda una titánica actuación por parte de David Huertas, que mantuvo a Puerto Rico en batalla con una explosión ofensiva de 36 puntos. El propio Huertas tuvo en sus manos la oportunidad de darle a Borinquen el empate restando cuatro segundos, pero falló el primero de tres tiradas libres.

Luego de una primera mitad sin mucha emoción, el partido se calentó en los últimos dos periodos, con una lucha campal en ambos lados de la cancha y en la que predominó un juego sin brillo. Puerto Rico solo acumuló siete asistencias.

Restando 1:24 de acción, una falta antideportiva llevó a la línea del tiro libre a los uruguayos con el marcador empate a 57 puntos y los locales sacaron ventaja de uno. Más adelante una falta personal pondría a los uruguayos al frente por tres unidades con poco menos de un minuto de juego en el reloj. Fue entonces cuando Gian Clavell, que había lanzado para 2-7, conectó desde el perímetro e igualó el mambo restando 29.4.  Pero ahí quedó la cosa para los nuestros. Calfani los condenó a dormir sin sueño.

Puerto Rico perdió por cuarta ocasión en su novena presentación en la gira clasificatoria y ahora se prepara para enfrentar a Panamá el domingo. Con la derrota Puerto Rico queda en la cuarta posición del Grupo E y, por el momento, están fuera de las siete posiciones clasificatorias.