Roy Géigel, del béisbol aficionado al béisbol profesional

El lanzador de los Artesanos de Las Piedras en el béisbol Doble A ha saboreado dos campeonatos en la pelota invernal.

Si usted es de los fiebrús que ha seguido el béisbol toda la vida, sabe que en esa candela no hay nada escrito. Las predicciones no valen ni para pool ni para banca. Pregúntente a los Cangrejeros de Santurce, que se limpiaron vía barrida a los Indios de Mayagüez, equipo que dominó a gusto y gana la fase regular del torneo de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC).

Pero esta historia no es de los Cangrejeros, sino del lanzador Roy Géigel Carmelo Duprey, una de las principales figuras del béisbol Doble A y quien en dos años (2016-17 y 2018-19) militando en la pelota invernal ha tenido el honor de saborear el campeonato.

Roy pertenece a los Criollos de Caguas, pero este año fue reclamado por los Gigantes de Carolina para reforzar su cuerpo monticular durante el Round Robin y, eventualmente, en la Serie Final Santurce solicitó sus servicios. Roy finalizó la pasada temporada regular de la LBPRC con marca de 1-0 y efectividad de 2.84 en ocho juegos (12.2 entradas lanzadas).

“Recuerdo que yo iba como fanático a los juegos de Carolina y le pedía a Dios que me diera la oportunidad de jugar en la liga. Y mira como son las cosas, en ese mismo parque donde pedía eso recibí la oportunidad de iniciar mi primer juego en la profesional y lo gané”, dijo en referencia a la victoria que obtuvo en el pasado Round Robin.

Hace poco más de una década, Roy, de 29 años, comenzó a abrirse paso en la pelota Doble A con los Guerrilleros de Río Grande, donde pasó a ser su brazo principal hasta convertirse en uno de los lanzadores con más renombre para representar a Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos de Veracruz 2014 y en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

“A los 18 años ya estaba tirando con la Doble A de Río Grande. Ahí estuve hasta hace dos años, que me cambiaron para Las Piedras. Estuve como diez con los Guerrilleros. Fueron grandes años, muchos éxitos. Ahí fue que aprendí y crecí. Yo nunca tuve la oportunidad de firmar profesional. Siempre me dije que si eso no se daba yo tenía que buscar la forma de mantenerme jugando y desarrollarme de la mejor manera. Y así lo he hecho”, destacó.

Pero, ¿cómo es que llega Roy a la invernal? La respuesta tiene nombre y apellido: Edwards Guzmán.

“Guzmán estaba con los Criollos de Caguas y él me dirigió en el 2013 en Río Grande. Fue él quien me dijo que yo tenía el calibre para lanzar en el béisbol invernal. Me dio la oportunidad de ir a los fogueos para probarme. Y fui, me di esa oportunidad de demostrar que estaba ready y me integré rápido”, recordó.

Pero esta misión no ha sido fácil. Roy ha tenido que hacer de tripas corazones para mantenerse al nivel más alto del béisbol nacional. Roy trabaja, entrena y también aprovechaba dos o tres horas de sueño para recargar baterías y llegarle a los parques durante el torneo.

“A veces salía del parque y llegaba a casa a las dos de la mañana, dormía dos horas y me tenía que ir para el trabajo a las cuatro. Cuando salía, pues me iba a entrenar y cuando terminaba ya tenía que irme para el parque. También tengo el equipito del nene, que me mantiene ahí ocupado, pero despejando la mente. Así es la rutina. Es todo un sacrificio para cumplir el sueño”, aseguró.

Para Roy su aventura en la invernal es un ejemplo de superación.

“Es importante no perder de perspectiva que en el deporte los hechos empiezan por uno mismo. Yo decidí perder el miedo y lanzarme. He tenido suerte y éxito. Y por supuesto, la bendición del señor. Espero que me siga dando salud para continuar”, sentenció, y al tiempo puntualizó con que este año los Artesanos vienen duro en el Doble A.