Osvaldo Gil: “Por lógica, el próximo será Carlos Beltrán”

El Calce habló con el expresidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico

Hay personalidades que cuando se toman el tiempo de hablar detenidamente, uno tiene que
hacer pausa y prestar atención. Osvaldo Gil es una de esas figuras en el deporte
puertorriqueño. Y por supuesto, en medio del gozo que produce la noticia de que Edgar
Martínez es el quinto boricua que sumará su nombre en el Salón de la Fama del béisbol en
Cooperstown, aprovechamos para preguntarle a la leyenda qué piensa sobre el futuro de la
disciplina a la que tantos años le dedicó.

Para el expresidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico, Edgar no es solo fue un
bateador designado que marca un precedente histórico en el béisbol profesional. No. Para el
maestro, el hecho de que el orgullo del barrio Maguayo de Dorado alcance la inmortalidad
deportiva representa una lección para todos aquellos que viven pensando el juego y sus
dimensiones sociales.

“Hay más de 19,000 peloteros que han jugado Grandes Ligas, poco más de 300 son inmortales
y esta isla pequeña, de poco territorio y poca población, ya tiene cinco. Es la primera en
Latinoamérica”, dice Gil, para quien el eterno número 11 de los Marineros de Seattle es una
representación viva de la pelota boricua, pues “se desarrolló en las categorías infantiles y
juveniles, vino de abajo, jugó Doble A, se defendió por años en las menores y llegó a los 27
años a las Grandes Ligas”.

Según el veterano de mil campañas, quien aseguró estar mucho mejor luego de batallar en el
2017 con un linfoma canceroso en la garganta, los analistas deportivos del país son los que
más atención deben prestar al ejemplo de Edgar. De acuerdo con el viejo Osvaldo, hay
demasiado conocedor que asume el papel de experto “y nunca han sudado la cultura del
juego”.

“La gente que sostenía que Edgar no debía ser Salón de la Fama por ser designado nunca han
tenido argumentos que convenzan la razón y satisfagan el entendimiento de los verdaderos
conocedores del béisbol. Si el bateador designado es parte de la nomenclatura del juego,
¿cómo lo vamos a excluir? Además, ¿quién juega más: uno que tira una entrada en un juego o
uno que coge cuatro turnos? A veces la gente se enfoca en criterios que no existen y se los
inventan. Entonces, como no hay unas normas estrictas para votar, vemos tantas injusticias”,
señaló Gil sobre los que sostuvieron que Edgar no reunía los méritos para sumarse a
Cooperstown.

Asimismo, Gil recordó que Edgar le da un giro a la forma de ver el juego de pelota de ahora en
adelante.

“Por ahí viene el Papi de Dominicana (David Ortiz), que no tenía las cinco herramientas y que
haciendo solo una, batear, ya se sabe que será un Salón de la Fama. Con Edgar adentro nadie
puede decir que el Papi no entra. Y es por eso mismo. Las puertas están abiertas y
naturalmente eso es una gran contribución a la historia de este deporte”, sentenció.

Finalmente, la gran interrogante final es quién será el próximo puertorriqueño en alcanzar la
inmortalidad en Cooperstown. Don Osvaldo nos tiró su candidato.

“Por lógica, el próximo será Carlos Beltrán y luego Yadier Molina”, puntualizó.