NFL: Eagles y Bears chocan a 30 años del "Fogbowl"

Mañana se miden estos equipos en un duelo que carga una nostalgia particular.

La disputa entre los entrenadores Buddy Ryan y Mike Ditka acaparaba los titulares el 31 de diciembre de 1988, cuando los Eagles de Filadelfia regresaron a los playoffs tras una ausencia de seis años para enfrentar a los Bears de Chicago.

Luego, las condiciones meteorológicas fueron las que se robaron el espectáculo.

Hacia el final del segundo periodo, cuando los Bears ganaban por 17-6, una densa niebla llegó desde el Lago Michigan y envolvió el Soldier Field.

“Recuerdo que miré al costado izquierdo del terreno y pensé que había un incendio, porque era algo muy denso y se desplazó por encima del muro”, rememoró esta semana Mike Reichenbach, quien era entonces linebacker central de los Eagles. “Fue como una película de terror. Esto envolvió el estadio en un instante”.

Verne Lundquist, cronista de la CBS, no podía ver siquiera el campo desde el palco de transmisiones. En la misma situación estaba el comentarista y exastro Terry Bradshaw.

Los fanáticos en el graderío no tenían idea de qué ocurría.

“Es algo tétrico”, describió Lundquist durante la transmisión, antes de que Bradshaw explicara cómo las condiciones no tan frías _de unos 35 grados Fahrenheit o 1.6 Celsius_ hicieron que el vapor de agua proveniente del lago generara la niebla.

La situación empeoró en la segunda mitad, cuando fue incluso más difícil que los fanáticos e incluso los jugadores vieran algo. La CBS utilizó cámaras emplazadas más cerca del campo, para favorecer la visibilidad a los telespectadores, sin mucho éxito.

Reichenbach dijo que debió correr hacia Ryan en un costado del terreno para recibir las instrucciones defensivas antes de transmitirlas a sus compañeros. Pero el partido continuó.

Los árbitros discutieron la situación en una zona de touchdown. Ryan pidió que Reichenbach se acercara para averiguar lo que ocurría.

“Estaban tratando de ver los postes del gol de campo, para que pudiéramos jugar”, dijo Reichenbach. “Dijeron: ‘sí, los podemos ver’. Yo no podía ver a 20 yardas, era muy densa. Había todo tipo de infracciones en las jugadas, sujeciones, puñetazos. Todo se puso muy rudo”.

Keith Byars, corredor de los Eagles, no estaba seguro de qué podían ver los árbitros.

“Yo no veía más allá del tackle izquierdo”, relató Byars, quien atrapó nueve pases para 103 yardas.

De algún modo, el quarterback de los Eagles, Randall Cunningham, acumuló 407 yardas por aire. Sin embargo, vio interceptados tres de sus envíos, y el ataque sólo consiguió cuatro goles de campo.

Los Bears se impusieron por 20-12.

El extrovertido Ryan había sido coordinador defensivo del temperamental Ditka en Chicago cuando los Bears pulverizaron 46-10 a los Patriots de Nueva Inglaterra en el Super Bowl, tras la campaña de 1985.

Desde aquella época, había fricciones entre ambos, y los dimes y diretes aumentaron antes del duelo entre Filadelfia y Chicago. En un alarde, Ryan ordenó que el conductor del autobús del equipo diera una vuelta por el Soldier Field, sonando la bocina cuando los Eagles llegaron a Chicago, un día antes del duelo.

La victoria de Chicago en el Tazón de la Niebla de hace 30 años representa la única vez que los Bears han vencido a los Eagles en tres duelos de playoffs. Chicago (12-4) tendrá otra oportunidad el domingo, cuando reciba a Filadelfia (9-7) en el partido de comodines.

Tal vez ahora sin niebla.