José "Sniper" Pedraza y el boxeo más allá de la derrota

El excampeón mundial reflexionó los altibajos del mundo del boxeo y pasó revista sobre el ambiente donde los atletas se juegan la vida para poner en escena un espectáculo

Cuando José Pedraza realizó esta entrevista, faltaba poco más de dos semanas para despedir el 2018. El "Sniper" venía de Nueva York, donde sufrió el segundo revés de su historial (25-2, 12KOs) ante el mejor boxeador libra por libra, el ucraniano Vasily Lomachenko.

Pedraza cayó por decisión unánime, pero su actuación fue suficiente para ganarse el respeto de muchos y posicionarse en un sitial que, seguramente, traerá grandes cosas en el 2019. Lomachenko no había sido forzado a la distancia en sus últimas ocho peleas, desde el 2014. Eso, según el púgil boricua, le da una perspectiva distinta a su resultado y da paso a pensar un poco más a fondo el negocio del boxeo.

El Calce se sentó a hablar con el orgullo de Cidra.

El Calce — José, comencemos por la derrota ante Gervonta Davis. Ese resultado, que fue duro para ti, marca un antes y un después en tu carrera. Háblanos un poco sobre eso.

Pedraza — Luego de una carrera de éxitos como aficionado, me hice campeón en las 130 libras. Yo nunca quise tener el estilo del boxeador tradicional que se planta. Siempre me visualizaba con una combinación de estilo aficionado de tirar muchos golpes con movimientos laterales. Pero en la medida que fueron pasando los años me fui adaptando a ese estilo profesional y fui soltando un poco esa técnica de los movimientos laterales y muchos golpes. Defendí mi título dos veces y en el tercera ocasión llegó Gervonta Davis. No tenía el mismo enfoque de cuando firmé profesional. Eso lo pagamos y aprendimos. Pero me recuperé rápido de esa derrota, porque comprendí que no era yo. Yo supe que ese Pedraza que peleó con Davis no era el mismo Pedraza que comenzó en el boxeo.

La mentalidad mía fue fuerte luego de esa derrota. Yo mismo me decía 'no te preocupes, que ese no fuiste tú'. Y me mantuve en esa visión.

El Calce — La madurez es fundamental en la carrera de un boxeador. ¿Sientes que la derrota con Davis te hizo formar una mentalidad distinta? ¿Cómo se desarrolla ese proceso? ¿Surge en el camino o depende única y exclusivamente de uno, como ser humano, tan pronto se choca con la realidad?

Pedraza — Cuando uno firma uno no sabe lo que realmente es el mundo del boxeo. Uno no sabe lo que hay detrás. Y uno va viendo y aprendiendo sobre eso. Uno se da cuenta, por lo menos en nuestro caso, que somos familia, de la casa, que no somos de estar en el vacilón. Y cuando uno llega a este ambiente uno se siente incómodo, uno conoce una realidad que no va con uno y ahí es que hay que formar la madurez de verdad. Casi siempre, cuando uno choca con eso nuevo, con ese mundo de cosas nuevas y que llaman la atención, uno se siente atraído. Muchos muchachos se envuelven. Y eso no es madurez. Uno aprende de eso, más cuando lo rechazas, porque reflexionas.

Otra cosa es que está el ambiente del boxeo y está la realidad del atleta. Y eso no mezcla. Muchas veces, los que caen en ese juego terminan perdiendo muchas cosas. Uno tiene que pensar en la familia, en que uno se está jugando la vida por la gente que uno quiere cada vez que nos trepamos al ring.

El Calce — ¿Cómo surge esa oferta para enfrentar a Lomachenko? ¿Qué pasó?

Pedraza — Luego de la derrota con Davis, yo regresé al Pedraza enfocado. La dedicación siempre estuvo, pero incrementó con ese resultado. Me enfoqué aun más. Esa pelea con Lomachenko se negoció desde la pelea con Raymundo Beltrán y yo estaba preparado. Yo decía: 'voy a pelear con Lomachenko y voy a ganarme a Beltrán para unificar'.  El enfoque mío estaba ya mirando a Lomachenko. Me sentía programado.

El Calce — ¿Qué pasó luego del resultado con Lomachenko?

Pedraza — Sabíamos que estábamos peleando con el mejor libra por libra. Perdimos al decisión, pero dejamos atrás ese mito de 'nomachenko'. Nos sentimos satisfechos, porque la gente del ambiente reconoció que nuestro trabajo es de alto nivel. Nos dimos cuenta que lo importante aquí es que la compañía terminó satisfecha con el trabajo. Perdiendo gané mucho. Gané respeto y valor en este negocio. Perdimos, pero la ganancia ha abierto muchas puertas y eso es en lo que me tengo que enfocar. La decisión fue solo eso, una decisión. Al aceptar ese reto con Lomachenko y lograr la actuación que logramos, dejamos atrás a los que no aceptaron pelear con él.

El Calce — ¿Piensas sacarte la espina con Davis?

Pedraza — Yo no soy una persona que mira mucho al pasado. Después de esta pelea vendrán retos grandes. Pero siempre se siente la espinita, sí. Me gustaría la revancha. Pero seguimos hacia adelante con lo que venga.

El Calce — ¿Dónde se ubica Pedraza entre los boxeadores de su división ahora mismo?

Pedraza — Estoy entre los mejores cinco. Con esta actuación estoy arriba cómodo. Lo importante para mí es que se vea ese sentido humano que se suele perder en el boxeo luego de la derrota. Nos trepamos al ring para pelear por algo más que el espectáculo. Eso es bien importante. Cuando se pierde casi nadie se acuerda. Y nosotros seguimos ahí. Ahora vienen más oportunidades y vamos a trabajar para volver a la cima.