José Berríos y Javier Báez siguen jugando duro contra el cáncer

Se espera que para el 2020 se repita la iniciativa de “La MaKina Strikeout Challenge”.

José Berríos es uno de esos tipos que cuando acaba la temporada de las Grandes Ligas sigue metiendo caña en el gimnasio y en la comunidad. Al lanzador de los Mellizos de Minnesota le gusta estar ready dentro y fuera del parque.

En enero, por ejemplo, Berríos se llevó a Javier Báez y a Trevor Bauer para Bayamón y dieron unas clínicas gratuitas a cientos de niños. Hasta Mako Oliveras hizo de las suyas aquella tarde en la que los peloteros boricuas le enseñaron al Bauer, actual lanzador de los Rojos de Cincinnati, cómo es que se bate el cobre en los parques de Puerto Rico.

Este fin de semana, sin embargo, Berríos y Báez, de los Cachorros de Chicago, volvieron a unir esfuerzos y junto a la Fundación CAP regalaron alegría a los niños pacientes de cáncer. Asimismo, el sábado le llegaron a Plaza Las Américas y firmaron unos cuantos autógrafos al público que allí se dio cita.

¿Qué los mueve? ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué no se van a descansar y relajar la mente? Para Berríos este tipo de iniciativas es parte de un compromiso con su gente.

“Somos bendecidos para bendecir. A mí me llena [este tipo de cosas]. Es un gran paso para nosotros como seres humanos”, le dijo Berríos a la prensa.

Este año, el boricua donó $50 por cada ponche, en una iniciativa que se llamó “La MaKina Strikeout Challenge”. Fueron 195 abanicados, así que generó $9,750. Su equipo de Minnesota, no obstante, donó $5,000. A través de la página web BerriosBaseball.com se recaudaron otros $1,460.87 y la fundación Wasserman, añadió $9,750 a la bolsa. En total, la aportación de Berríos fue de $25,960.87.

"Para mí es de suma importancia. Esta oportunidad comenzó con una idea y luego ha seguido creciendo. Se han unido personas, compañías a dar la mano y por eso ha sido un éxito gracias a Dios", sostuvo Berríos.

berrios

Báez limitó su presencia a compartir con los presentes, tomándose fotos y firmando pelotas de béisbol que fueron regaladas en la actividad.

Ejemplo para la juventud

Junto a Berríos y Báez llegaron los prospectos Mario Zabala y Steven Undina, caballitos de la International Baseball Academy & High School de Ceiba. Para ambos prospectos de 17 años compartir el momento con Berríos y Báez representa un ejemplo de lo que debe ser un pelotero de Grandes Ligas.

“Es increíble compartir con ellos, ayudando a los niños con cáncer. Lo importante es recaudar fondos al estar con ellos y apoyar a Puerto Rico para echar hacia adelante como ser humano”, dijo Zabala, que se destaca defendiendo los jardines en el terreno de juego.

Entretanto, Undina se mostró agradecido por la experiencia.

“Hay personas que están necesitadas y ellos están aquí para ayudar como figuras públicas. Estoy muy agradecido”, indicó el campocorto.

Finalmente, Berríos dejó claro que ser ejemplo para los más jóvenes es una meta hoy y para el futuro. Igualmente, adelantó que los planes para el 2020 es repetir la iniciativa de “La MaKina Strikeout Challenge”.