Jeyvier Cintrón: "Me hice una promesa y lo que quiero es entrenar"

Ya inició su preparación en el gimnasio luego de sufrir el primer revés de su carrera el 31 de diciembre.

A sus 25 años Jeyvier Cintrón ya aprendió que en el profesionalismo no importa mucho caerse. El olímpico de guardia zurda tiene presente que los grandes del boxeo se prueban levantándose.

Y en esas está Cintrón (11-1, 5 KO) a su regreso al gimnasio Félix Pagán Pintor, en Guaynabo, donde ya comenzó a pulirse de la mano de su entrenador Iván Calderón, un tipo que sabe mucho de lo que recomienda a sus pupilos, pues haciendo chistes y comiendo gofio no fue que logró acumular 18 defensas de título mundial.

Jeyvier le dijo a El Calce que su regreso está pautado para abril y que subirá amola’o. El de la Ciudad del Chicharrón dice que va pa’ encima con más deseos que nunca de llegar a la cima. Perdió por decisión unánime su primera oportunidad por el título mundial de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en las 115 libras ante el japonés Kazuto Ioka, pero se hizo una promesa a sí mismo y tiene que cumplirla jugándose el pellejo y trabajando duro.

“No estamos hablando que perdí con Juancho el de la esquina, yo hice lo que pude y, obviamente, esa derrota me afectó bastante, porque soy un boxeador que tiene grandes sueños y ese era mi mayor sueño. No lo logré, pero ya dejamos eso atrás. Ni me he recortado, porque me dije que no me iba a recortar hasta la próxima pelea. Me hice una promesa y lo que quiero es entrenar. No quiero ni coger más vacaciones”, confesó el flaco de finas cualidades en el ensogado.

Jeyvier entiende que la pelea ante el campeón supermosca Ioka demostró que se encuentra al nivel más alto de la división y que es momento de continuar en esa ruta de los nombres grandes.

“Yo entiendo que demostré en esa pelea que con mi boxeo puedo manejar y dominar a cualquier boxeador en la división. Está en la condición que presente el día de la pelea. A mí aquel día me afectó no subir con el peso con el que normalmente subo a las peleas. Yo suelo subir en 128 libras y subí con 124. Además, subió temprano. Son muchas cosas que cuando uno las suma, terminan cambiando la rutina de uno. Eso afecta”, aseguró, añadiendo que eso no es excusa y que asume el resultado con la cabeza en alto.

“Esa experiencia es la que me va a ayudar de ahora en adelante para mis próximas peleas. Peleé con un veterano de múltiples divisiones”, puntualizó el gallito, dejando claro que está abierto a cualquiera de los duros en su peso.

Por su parte, su entrenador también está confiado en que aquí no ha pasado nada que no sea una buena lección para lo que traiga el futuro. Calderón recordó que en la vida hay que saber reconocer las enseñanzas.

“Wilfredo Gómez empató su primera pelea y es el mejor campeón que ha tenido Puerto Rico. Wilfredo Vázquez fue tres veces campeón mundial. Vasyl Lomachenko perdió en su debut y es campeón mundial indiscutible. Jeyvier perdió con uno de los mejores campeones que ha tenido Japón, un campeón de cuatro divisiones. Fue una pelea cerrada y Jeyvier será campeón mundial. Fue su duodécima pelea y demostró que está al nivel de los duros. La gente ya lo ve con otros ojos”, sostuvo Calderón.