Impacto económico ante postergación de Olimpiadas no es prioridad para el COPUR

La presidenta, Sara Rosario, manifestó que los esfuerzos siguen concentrados en la seguridad y el bienestar de los atletas.

No es momento para pensar en dinero.

Canadá y Australia anunciaron que no enviarán atletas a las Olimpiadas de Tokio en caso de que sigan en pie para este verano, pero una fuente del Comité Olímpico Internacional (COI) adelantó el lunes que, ante la pandemia de coronavirus, la postergación de los juegos es inminente para el 2021.

"Sobre la base de la información que tiene el COI [con relación a la pandemia de coronavirus], se decidió la postergación", adelantó a USA Today Dick Pound, el representante con más años en el organismo olímpico. "Los parámetros en el futuro no se han determinado, pero los juegos no comenzarán el 24 de julio, eso lo sé”, sostuvo.

Las declaraciones de Pound se dieron a solo horas de que el COI informara el domingo que el futuro de las Olimpiadas se anunciaría en las próximas cuatro semanas.

"Pospondremos esto y comenzaremos a lidiar con todas las ramificaciones de mover los juegos, que son inmensas”, añadió el canadiense sobre la otra cara de la moneda olímpica: el impacto económico.

En Puerto Rico, mientras tanto, la presidenta del Comité Olímpico  (COPUR), Sara Rosario, está consciente de que celebrar unas olimpiadas en el 2020 es una misión casi imposible. En estos momentos, para Rosario el impacto económico de buscar una nueva fecha en el 2021 para celebrar los juegos no es prioridad, aún cuando se llevan realizando inversiones hace años. Los esfuerzos siguen concentrados en la seguridad y el bienestar de los atletas.

“En este momento no nos hemos sentado a medir ese impacto económico. La prioridad en este momento no puede estar enfatizada en cuánto me puede costar o en cuanto más se necesita. Mi prioridad en este momento es que mis atletas estén sanos y que puedan mirar esto como una posibilidad de que se puedan celebrar los juegos en una fecha posterior”, manifestó Rosario.

De acuerdo con la presidenta del COPUR, un cambio de fecha trastocaría todo. Detalló, igualmente, que se habían hecho inversiones significativas y que una buena cantidad de atletas estaban entrenando fuera del país con toda una logística hecha. Sin embargo, para Rosario lo prudente es esperar y ajustarse al escenario, como llevan haciendo en los últimos años.

En diciembre del 2019, por ejemplo, la Junta de Control Fiscal (JCF) aprobó unánimemente una enmienda al presupuesto certificado para el año fiscal 2019-2020, el cual autorizó al Departamento de Recreación y Deportes (DRD) un presupuesto de gastos por la cantidad de $16.3 millones para destinarle fondos al COPUR ($8 millones), al Fideicomiso del Albergue Olímpico y al Desarrollo de las Categorías Menores, entre otras partidas.

“En los Juegos Olímpicos llevamos invirtiendo hace años, en las clasificaciones y demás. Lo importante es que las pongamos en pausa y podamos continuarlas”, dijo. “Todos los ajustes económicos que tengamos que hacer, los haremos en su momento apropiado y buscaremos los recursos económicos de donde sea, para iniciar nuevamente la preparación de nuestros atletas conforme a la fecha que finalmente se establezca”, indicó.

Con relación a la decisión que finalmente tome el COI en las próximas semanas, Rosario se inclinó a favorecer la idea de que lo que se decida considerará la realidad de los 206 comités olímpicos  del mundo, así como de los 10 mil atletas que participarán en los juegos.

Para la presidenta del COPUR, tiene que haber una igualdad de condiciones para todo el mundo.

Por otro lado, sobre la presión internacional que ha generado el caso de Canadá y Australia, Rosario puntualizó que las decisiones responden a la posición del COI.

“El COI no permitiría que nadie fuera a Japón sabiendo que hay riesgos de contraer el coronavirus o cualquier otro virus. Creo que la decisión de Canadá [y Australia] viene por la situación mundial que tenemos, no porque estén boicoteando los juegos. Si los juegos no son buenos para ningún atleta, tampoco lo serán para ningún país. Si la salud de los humanos estará en juego, el mismo COI va a suspender los juegos. Si la situación del mundo sigue así, los juegos no van a ir”, sentenció, reafirmando su posición de que lo más sensato y lo más prudente es posponer las olimpiadas para la misma fecha el próximo año.

El costo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 fue de, aproximadamente, $13 mil 100 millones, entre fondos públicos y privados, según un análisis de The Associated Press. El costo de las instalaciones deportivas, además, fue de poco más de $2 mil millones.

Al cierre de esta nota, 1,128 casos positivos a COVID-19 se habían reportado en Japón, con 42 personas fallecidas. En total, 378,071 personas habían arrojado positivo a nivel mundial y 16,488 personas habían perdido la vida.