Finanzas del Barcelona demoran nuevo contrato de Messi

Ay, Luli...

La mala situación económica del Barcelona se ha convertido en un obstáculo para que Lionel Messi firme otro contrato, según el presidente del club Joan Laporta.

Messi oficialmente dejó de ser jugador del Barcelona el jueves, luego que su contrato expirase. Se trata de una situación inédita, 16 años después que el delantero argentino firmó su primer contrato profesional con el club al incorporarse cuando tenía 13 años.

Laporta reiteró su tono moderamente optimista sobre si estaba cerca de convencer a Messi para continuar en el equipo. Laporta fungía como presidente del club cuando un adolescente Messi irrumpió en la escena. Retomó la presidencia en marzo tras ganar unas elecciones en las que prometió hacer uso de su buena sintonía con Messi para convencerlo de quedarse, después de que Messi pidiese ser vendido el año pasado.

Al comparecer el miércoles en un popular programa deportivo nocturno de radio, Laporta reconoció que la firma del nuevo contrato estaba frenada por el estricto reglamento de fair play financiero de La Liga española.

“Nosotros queremos que se quede y Leo quiere quedarse, va todo bien encaminado”, dijo Laporta a la cadena Onda Cero. “Nos queda el tema del fair play. Estamos en el proceso para encontrar la mejor solución para las dos partes”.

barsa

De momento, el goleador histórico del Barcelona se encuentra con su selección disputando la Copa América en Brasil. La Albiceleste enfrenta a Ecuador en los cuartos de final el sábado.

Las finanzas del Barça sufrieron un fuerte golpe la pasada temporada. El desplome de los ingresos provocado por la pandemia del coronavirus exacerbó los problemas heredados de la cuestionada gestión de la directiva previa.

Cuando Laporta volvió a la presidencia, encontró un club atenazado con una deuda de 1.200 millones de euros (1.400 millones de dólares) y los onerosos contratos que el expresidente Josep Bartomeu pactó con varios jugadores, entre ellos Messi.

El anterior contrato de Messi, firmado en 2017, generó al argentino el exorbitante monto 138 millones de euros (164 millones de dólares) por temporada. Laporta ha dicho que Messi tendría la disposición de aceptar un recorte salarial, pero las cuentas al parecer siguen sin poder cuadrar al club.

Laporta reconoció recientemente que encontró la situación del Barcelona “peor de lo que me esperaba”. Reveló que los gastos de planilla y otros pagos alcanzaban los 650 millones de euros (771 millones de dólares).

La Liga redujo el tope salarial del Barcelona, que pasó de los 671 millones de euros (796 millones de dólares) — que fue el más alto en la temporada 20192-20 — a sólo 383 millones de euros (454 millones de dólares) en la pasada campaña.

Se debe anunciar un nuevo tope salarial en las próximas semanas. Pero con el desastroso estado de la finanzas del Barça, se espera que sea mucho más generoso. El tope es proporcional al 70% de los ingresos de un club.

Con 34 años recién cumplidos, Messi sigue siendo el jugador más brillante del equipo. Pero otros fichajes recientes no han cumplido con las expectativas. Sus altos salarios les hacen intransferibles a otros clubes.

Como Laporta mencionó recientemente al diario La Vanguardia, “los salarios de los jugadores del Barça son incomparables con los de otros clubs”

La pasada temporada, los azulgranas prácticamente regalaron a Luis Suárez al Atlético de Madrid para sacarse de encima su salario. El delantero uruguayo acabó llevando al Atlético el título de la liga.

Ahora, Laporta afronta decisiones similares con jugadores como Antoine Griezmann, Philippe Coutinho y Ousmane Dembélé. Bartomeu gastó a manos llenas con los tres, pero ninguno ha estado a la altura de lo que costaron.

Obligado a ser creativo, el Barça se ha centrado en adquirir a jugadores libres este verano y evitar el pago de fichas por sus pases. Tal es el caso del delantero argentino Sergio Agüero, el atacante holandés Memphis Depay y el zaguero Eric García.

En la prensa deportiva se habló de que Messi podría irse al Paris Saint-Germain para reecontrarse con Neymar o con el Manchester City para jugar otra vez bajo la dirección de Pep Guardiola. Pero esos rumores se han disipado en semanas recientes.

Y aunque Messi esté libre en este momento, su camiseta se sigue vendiendo en las tiendas del Barcelona.