Familia es familia: mucho amor para Diamilette en las gradas

Sus coaches en las gradas son los mejores: su familia.

UTUADO – En las gradas del Ramón Cabañas, en Utuado, la familia de Diamilette Quiles espera su primer turno al bate en el béisbol Doble A. Diamilette, de 33 años, está haciendo historia como la primera mujer boricua firmada en la liga y también está multiplicando el orgullo de los suyos.

Su hermano, Gamalier, observa sereno desde la última fila de las gradas del costal derecho del estadio que todavía sufre el paso del huracán María. La multitud debe rondar las mil personas y, entre el bullicio pueblerino, Gamalier digiere el momento en silencio. A su lado, su madre, doña Miriam, hace lo propio, pero rompe el hielo. Hasta su abuelita, doña Adelaida, de 91 años, llegó a las gradas del Cabañas.

diamilette

“Ella nació en el parque. Desde pequeña, esta ha sido su pasión”, dice. Gamalier, mientras tanto, escucha y sonríe. Su padre, don Duamel, está que no cabe y las palabras no le salen. Prefiere ver y escuchar. “Ella creció viendo a su papá y hoy es un gran día para nosotros y las mujeres como ella”, prosigue la progenitora.

Para doña Miriam, este tercer domingo de mayo no solo es especial para la gente que llegó al parque a disfrutar el juego de los Montañeses y los Patrulleros de San Sebastián. Lo que se vive hoy en Utuado, según la madre de la integrante de la selección nacional femenina, “es un mensaje mundial”.

“El béisbol es un deporte que la gente lo piensa como algo de varones y hoy se está demostrando que eso no es así”, puntualiza.

Por su parte, Gamalier, que acumula diez temporadas en la Doble A y que actualmente milita con los Atenienses de Manatí, aprovecha para decir con firmeza que su hermana mayor ha sido su modelo a seguir en la vida y en el deporte.

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“Ella es la que ha tenido el honor de representar a Puerto Rico y darlo todo a nivel internacional. Ella es la que me ha motivado a jugar y ser cada día mejor”, asegura con un taco en la garganta.

“Hoy estamos aquí apoyándola. Me toca hoy verla a ella en una liga tan exigente, que pone a cualquiera a prueba y donde muchos profesionales están activos. Eso nada más, haber llegado hasta aquí y hacer esto posible, es un gran triunfo para todos nosotros, los que amamos este juego”, manifestó.

Ya el árbitro gritó “play ball” y los Montañeses aprovecharon para picar 'alante. Diamilette empezó en el banco, pero se espera que asuma turno al bate entre la cuarta y sexta entrada del choque. Usará un bate maple de 32 pulgadas para buscar su primer imparable, pero con ponerse el uniforme y ajustarse los pantalones ya la sacó del parque.