Carlos González: "En Aguada estamos forjando una nueva tradición"

Aguada no es Bayamón, ni Ponce, ni Arecibo, ni Quebradillas... Pero el oxígeno de básquet que hay en la atmósfera es nuevo y es mucho, pa' que to' el mundo respire.

"Por Aguada fue…"

En los alrededores del coliseo Chavalillo Delgado el 'jangueo' coge más fuerza durante estos días. En esta noche sabatina sobra el bullicio y el gozo afuera de la cancha, porque adentro se vive un momento histórico y de gran baloncesto, un instante hermoso que ni una derrota por cinco puntitos, 74-69, ante los Piratas de Quebradillas, logra despintar.

La sonrisa del dirigente Carlos González es ahora mismo imborrable, aún ante la derrota. De hecho, el pasado sábado fue uno de los días más importantes de su carrera como dirigente: la franquicia de los Santeros de Aguada, club que representa las esperanzas de los pueblos pequeños en el Baloncesto Superior Nacional (BSN), recibía  su primer trofeo de campeonato en la principal liga deportiva de Borinquen.

"Yo digo que aquí el feeling general puede compararse al que en otras ocasiones ha habido en pueblos pequeños como Quebradillas, pero, claro, aquí estamos haciendo ahora la tradición que ellos llevan años viviendo", dijo el dirigente Carlos González en conversación telefónica con El Calce y Metro.

"Son franquicias de pueblo pequeño. En el caso de Quebradillas, su historia ya los ha convertido en una franquicia grande, con respaldo y fanáticos en muchos otros lugares por todo lo que han logrado. En Aguada, nosotros estamos comenzando esta historia nueva. Ese campeonato le da mucho esperanza a pueblos pequeños de poder luchar por ese titulo. No se veía una franquicia pequeña ganar en el BSN desde que los Indios ganaron en 2012", apostilló González, recordando que a pesar de que la Sultana del Oeste es una de las principales ciudades, la tradición de los Indios de Mayagüez como quinteto quizás no sea la misma de unos Vaqueros de Bayamón o unos Leones de Ponce.

"Esto es un aliciente porque muestra que, contrario a otras ligas como la NBA, donde ya más o menos sabe uno quién puede ganar, en el BSN ahora mismo no hay favorito. Eso es bueno para los equipos chiquitos y también para el fanático", agregó el técnico, quien además tiene a su haber un título del BSN con los Piratas de Quebradillas, ganado en 2017 semanas antes de que azotaran los huracanes María e Irma.

De entrada, franquicias como los Santeros enfrentan el dilema de no contar con igual número de población que otras ciudades, lo que pudiese significar menos consumidores de este producto deportivo. González recordó que "esos consumidores son lo que sostienen nuestras franquicia", pues "hoy día los auspiciadores fuertes vienen siendo los nacionales, y aunque entran, también nosotros nos concentramos mucho en los auspicios locales, por lo que dependemos de la fanaticada y, sobre todo, de ganar".

Sin embargo, en Aguada logró desarrollarse el fenómeno que en otros años se ha visto con quintetos cómo los Gallitos de Isabela o los Tiburones de Aguadilla, que provocan peregrinaje desde pueblos aledaños.

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"Yo te digo, en esta zona puedes pensar que el equipo grande es Quebradillas por la tradición, pero muchos fanáticos del baloncesto del área no son fanáticos de los Piratas, porque es que aquí ha habido baloncesto en Isabela, en Aguadilla, en Mayaguez, San Germán y Arecibo está cerca de Quebradillas, lo que nos da fanáticos que esos pueblos, o de Añasco, Rincón, Moca u otros que también quieren ver que los que fueron sus rivales cercanos en algún momento caigan. Es un movimiento de la región, de orgullo. Económicamente, el ambiente aumenta más que durante los otros seis meses donde no ocurre baloncesto. Lo veo como tremenda dinámica para el baloncesto de la zona en general", articuló.

Esas alianzas y rivalidades entre los fanáticos – dependiendo de la ocasión – ha hecho que en Aguada, al menos durante los meses que dura el BSN, se revitalice la vida nocturna y la economía de consumo. Cada juego es una fiesta, festejo que se enarbola con el campeonato del año pasado pero que no puede quedarse ahí. González recordó que los Santeros comenzaron este año impulsando como franquicia dos equipos en las Ligas Menores de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, en las categorías de novicio y juvenil.

"Mira, yo soy de Aguadilla, de Camaseyes, y también crecí viendo el baloncesto de esta área. además, dirigí en Quebradillas y te puedo decir que le gente allí tiene la historia de su equipo en la mente todo el tiempo. Cualquier fan te habla de esos equipos de los setente, de Raymond, de Neftalí, de Richie y Bebé, los Piratas están presente en cada comentario que se hace en el pueblo. En Aguada no hay un antes, en Aguada estamos escribiendo una nueva historia, estamos forjando una nueva tradición.

"Eso es lo que queremos en Aguada, esa es la importancia de estos equipos de categorías menores. Esto es para que cuando esos chamaquitos que ahora juegan ahí sean grandes puedan tener esas memorias, que se elabore esa tradición. Pero esto no se hace de un año para otro, es cuestión consistencia. Nosotros estamos trabajando para eso", añadió González, cuyo quinteto venció a los Leones el año pasado en la final para ganar el campeonato.

Además, vamos, la vida en Aguada es tan chillin' como una tertulia con Vitín, David Pérez y Millie Gil en un quiosquito de Pico'e Piedra escuchando una salsita de Ismael Miranda.

"En palabras de Ricky Sánchez: 'me gusta mucho Aguada, porque aquí no hay fans, hay amigos'. Así me dijo. Imagínate cómo se pone esto en época de baloncesto", puntualizó.

"Por Aguada fue…" Sí, por Aguada fue que se comenzó una nueva tradición de baloncesto.