Carlos Correa: Temporada para reivindicarse

En los últimos tres años, el campocorto de los Astros de Houston se ha perdido 182 juegos.

El 2020 no es un año para que Carlos Correa coma gofio. En las últimas tres temporadas, el campocorto de los Astros de Houston se ha perdido 182 juegos. Se perdió 80 en el 2019, 50 en el 2018 y 52 en el 2017.

La temporada que se avecina es un nuevo turno al bate para que el Novato del Año del 2015 la saque del parque recobrando su forma, manteniéndose saludable y siendo consistente en el diamante.

Los Astros no comenzaron el año con el pie derecho, dado al escándalo de robo de señales que provocó la salida inmediata del dirigente A.J. Hinch y del gerente general Jeff Luhnow. Con la llegada del veterano manager Dusty Baker y bajo la tormenta que atraviesa la organización en el marco de la discusión pública, los subcampeones de la pasada campaña tendrán que probar cuero duro, elemento psicológico que se sumaría a la carga que viene arrastrando el boricua con su desempeño, así como con sus declaraciones públicas en cuanto al escándalo de su equipo y las críticas de otros jugadores de la liga.

En lo que va de campos primaverales, sin incluir el juego de ayer, Correa ha visto acción en ocho juegos. Acumula cuatro imparables (dos dobletes) y cuatro boletos gratis. Se ha ponchado en cinco ocasiones y no ha empujado carreras. Correa batea para .222 durante la primavera.

El boricua viene de un 2019 complicado. En sus cinco años en la liga, el último es el que menos juegos registra Correa, con 75. No obstante, mejoró sus números del 2018, campaña en la que solo conectó 15 cuadrangulares y registró promedio ofensivo de .239. En el 2019, sin embargo, el santaisabelino desapareció 21 pelotas y aumentó a .279 su promedio ofensivo. Además, su OPS (promedio en base más slugging) fue de .926, el segundo más alto de su carrera, siguiendo el .941 que puso en el 2017, la única temporada en la que fue seleccionado al Juego de Estrellas.

En las últimas dos temporadas, los lanzamientos rompientes han sido puro veneno para el santaisabelino, entiéndase el slider, la curva y los lanzamientos de nudillos. En el 2018 el 30.2% (576) de los lanzamientos que vio el campocorto de los Astros fueron rompientes. Se ponchó en 45 ocasiones con estos picheos y acumuló promedio de .165. El año pasado, el 31% (390) de los lanzamientos que vio Correa fueron rompientes, ponchándose en 22 ocasiones y registrando .214 de promedio ofensivo.

Un detalle interesante en Correa, es que a través de los años ha probado ser un bateador de todos lados. Por ejemplo, el año pasado el 35.6% de sus batazos fueron por su banda, el 36% para el medio y el 27.9% para la banda contraria. En general, el 31.9% de sus batazos han sido por su línea, 39% para el medio y el 29.1% para el lado opuesto.

El 26 del mes en curso los Astros abren su temporada ante los Angelinos de Los Ángeles. Se espera que Correa inicie saludable desde el día uno. El año pasado se perdió los primeros tres encuentros de la campaña.