Braveando en familia y con la fe puesta en el deporte

Bravea es una empresa puertorriqueña dedicada a la manufactura de uniformes deportivos, particularmente de boxeadores profesionales y aficionados

LUQUILLO – Hace unos cuantos años Jodanny Rivera quería ser pelotero de Grandes Ligas. Su talento en la receptoría y su poderío con el bate avivaban las esperanzas de lograr ese sueño de la mano de los suyos. Sin embargo, un pelotazo en el rostro cambió su rumbo.

Un largo y doloroso proceso de recuperación, luego de sufrir una fractura facial, lo llevó a descubrir otra pasión: el diseño gráfico. Producto de ese nuevo espacio, en el que canalizó su circunstancia, nació Bravea, una empresa puertorriqueña gestionada en la marquesina de una residencia en el barrio Casa Blanca de Luquillo y dedicada a la confección de uniformes de diversas disciplinas deportivas, particularmente de boxeo.

Bravea

“Esto empezó porque mami se dedicaba a la costura. Ella hacía sus cositas en un negocio que teníamos aquí mismo en casa y que en aquel entonces se llamaba Creaciones Aixa. Antes del accidente en el parque, mami nos hacía los uniformes a los del equipo de papi. Y eso se empezó a regar, porque gustaban. De ahí pasó lo que pasó conmigo, que cogí un bolazo en la cara, y mis inventos en la computadora, que yo lo que hacía era dañar materiales [ríe], terminaron juntándose con las ideas de mami”, recuerda.

Según el ahora empresario, el nombre Bravea hace referencia a lo que su mamá, Aixa Ríos, le gritaba en las gradas durante los juegos y, eventualmente, en su proceso de recuperación.

“Siempre me ha dicho que bravee, que en la vida hay que bravear. Por eso fue que le puse el nombre y ese es el mensaje que llevamos aquí con nuestros productos. Hacemos nuestras cosas pensando en la persona que lo terminará usando, en ese atleta que tiene que ser bravo para ganarse lo suyo”, dice.

Bravea

En este proyecto de pura bravura manda la familia. El hijo se encarga del diseño, mamá se hace cargo de la mano de obra y papá, Danny Rivera, corre la logística de los materiales y mete mano cuando hay que meter mano.

“Lo especial de esto es que empezamos desde abajo y que lo hacemos nosotros, en familia. A veces yo me pongo a pensar cómo es que ha pasado lo que ha pasado con esto, porque todo ha sido rápido, pero bien trabajoso. Yo no puedo estar saliendo, porque tengo que trabajar. Yo me he sacrificado con mami y papi y hoy se ven los frutos. Ahora mismo, por ejemplo, me acaba de llamar el boxeador Adrien Broner, para ver qué podíamos hacer para su próxima pelea con Pacquiao”, prosigue.

Y es que Bravea ya cuenta con un historial bastante interesante en cuanto a su clientela se refiere. Desde trabajar con Carlos Arroyo para hacer los uniformes de los Cariduros de Fajardo en el Baloncesto Superior Nacional (BSN), hasta trabajarle la vestimenta a múltiples campeones mundiales de boxeo, donde poco a poco se va quedando con el canto en Borinquen.

Bravea

“Ahora mismo yo le hago la vestimenta de las peleas a Félix Verdejo, se la hice a José Pedraza para la pelea con Lomachenko, trabajo con el campeón mexicano Miguel Berchelt y con el también campeón Tevin Farmer. Y hay más. La fiebre del boxeo empezó haciéndole unos pantalones a los gemelos McWilliams y McJoe Arroyo. Ya con el boxeo yo estoy trabajando guantes, vendajes, caretas y uniformes aficionados”, detalla.

En el nuevo año la meta de Bravea es continuar diversificando su oferta con un objetivo: seguir teniendo fe en el trabajo que nace del corazón de una familia unida.