Otro año grande para el baloncesto femenino

Las canasteras Michelle González y Pamela Rosado hablaron con Metro y El Calce sobre los logros obtenidos por las muchachas durante los últimos meses

Si algo se puede decir sin temor a equivocación alguna es que ya el gozo del baloncesto puertorriqueño no se limita a las actuaciones de los hombres. Si el 2017 probó que hacía tiempo que había que darle un espacio a las muchachas, el 2018 ni hablar. Así lo afirmaron las canasteras nacionales Michelle González y Pamela Rosado en entrevista con Metro.

Para Rosado, en primer lugar, es importante tener presente el peso de los logros obtenidos durante los pasados meses y su significado de cara al 2019.

“Para nosotros el 2018 fue un gran año. Fue la primera vez que jugamos en un mundial, ganamos medalla de oro en el Centrobasket —dominando a Cuba por primera vez luego de sobre 90 juegos sin poder ganarle. Fue un año que nos deja grandes retos para el 2019, porque nos esperan los Juegos Panamericanos de Lima y viene el AmeriCup, que será otro escenario importante para seguir dando lucha y seguir adelantando camino hasta llegar a las Olimpiadas”, sostuvo la capitana de las Atenienses de Manatí, subcampeonas del Baloncesto Superior Nacional Femenino (BSNF).

De acuerdo con la veterana, el baloncesto femenino es uno de los principales motores para sostener y continuar fortaleciendo los esfuerzos por visibilizar el trabajo de las mujeres deportistas de la misma forma que se hace con los varones.

“Han sido dos años consecutivos de grandes logros. Y sí, para mí el baloncesto femenino es la voz principal de este proceso en los deportes de conjunto. A nivel individual tenemos a Mónica Puig en el Tenis y a Adriana Díaz en el Tenis de Mesa, ambas con gran calibre. Pero a nivel de conjunto entiendo que el baloncesto ha sido un “boom” estos últimos años y la gente lo está reconociendo. El trabajo que se ha hecho —y que se sigue haciendo— está rindiendo frutos continuamente hacia esa dirección”, manifestó.

Sin embargo, Rosado entiende que aún hay mucho trabajo por hacer.

“Lo más que anhelamos es que la gente llegue a las canchas. Para nosotros lo más importante es que nuestra gente nos vea jugar. Para cualquier atleta ese respaldo es fundamental. También el apoyo de los auspiciadores será de mucha importancia en el 2019”, indicó.

Por su parte, Michelle González puso el balón social en juego cuando se le preguntó sobre las ganancias del básquet femenino luego de los torneos celebrados este año.

Michelle

“Ha sido un proceso bonito, porque nos enfrentamos a muchas cosas que no habíamos visto antes, como la experiencia del mundial. Para mí, los pasos que se dieron en el 2018 terminaron abriendo nuevas puertas para las niñas y las jóvenes que vienen subiendo”, dijo.

“Ahora con el 2019 cerca es bien importante pensar en el trabajo que hay que hacer en las categorías menores. En el 2018 se demostró que sí, el baloncesto en Puerto Rico es bueno y hay muchísimo calibre. Pero hay que seguir trabajando. La experiencia de nosotros en el mundial fue, obviamente, enfrentarnos a unos niveles que nunca habíamos visto. Pero no se perdió. Creo que más que perder, ganamos muchísimo. Ahora sabemos lo que hay internacionalmente”, añadió. 

Según González, la idea de que Puerto Rico era inferior, en comparación con las potencias del baloncesto femenino, estaba latente. No obstante, una de las más importantes ganancias que deja el 2018 es que en el tabloncillo se pudo entender que lo que hace falta para seguir creciendo es cuestión de ajustar detalles.

“A veces uno cree que por la televisión se puede entender que el nivel de ellas es bien superior, pero realmente cuando uno está en cancha se da cuenta que no estamos tan lejos. Es bien importante continuar el trabajo y enfocarnos en el desarrollo de esa juventud que continuará sumando a lo que ya se ha hecho”, destacó.

Tanto González como Rosado afirmaron que han tenido la experiencia de hablar con personas que no sabían que en Puerto Rico se jugaba buen baloncesto femenino.

“Ahora lo saben y les gusta. Pero necesitamos que esas mismas personas que les gusta no se queden solamente en los comentarios que nos dicen cuando nos ven en la calle o en los likes que nos dan en las redes sociales. Hay que darse cita en las canchas, porque así se transmite el apoyo”, puntualizó González.