Adiós, Kobe: "Fue un jugador que siempre persiguió la perfección"

Los boricuas Julio Toro, Carlos Arroyo y José Juan Barea se expresaron tras la muerte de Kobe Bryant

Julio Toro todavía recuerda cuándo se enteró de aquel chamaquito fenómeno que parecía encaminado a elevar el juego ofensivo en la NBA. Ese muchachito se llamaba Kobe Bryant.

"Las primeras lecturas que tengo de él datan desde cuando su papá trabajaba en Italia, pues eso me ayudó a entender bien temprano en su carrera cómo iba a ser este jugador en la cancha", resaltó el dirigente puertorriqueño en conversación con El Calce, aludiendo al padre de Kobe, Joe Bryant, quien jugó y también ha fungido como ejecutivo en distintos clubes del baloncesto europeo.

"Entonces cuando lo vi, lo más que me conmovió fue su ética de trabajo y su garra competitiva. No sabía perder y aprovechaba todos los momentos para competir, ya fuese lanzando al canasto o defendiendo. Era un competidor que daba el 100 %, y esto de lo digo desde un punto de vista que quizás solo vemos los entrenadores. Sería un sueño para todos los entrenadores poder contar con esa determinación y esa forma de trabajar de Kobe en todos los jugadores", agregó.

Toro aseveró que a pesar de haber participado en varios eventos y actividades del baloncesto internacional en el que Kobe estaba presente, nunca pudo hablar con él personalmente, "aunque con talentos como esos no hace falta".

"Es que estos tipos de jugadores siempre están en lo macro del micromundo de uno como coach", subrayó. "Este es un jugador que siempre perseguía la perfección. Es un mandamiento tener presente la trayectoria de Kobe".

Al poner su triste final en un contexto más existencialista, Toro puntualizó que "cuando me enteré lo primero que me vino a la mente fue el pensamiento sólido de que todos nos dirigimos hacia see momento… y no hay ninguna lógica inequívoca ahí".

"De esa tómbola el número puede salir en cualquier momento. Por sus múltiples compromisos, el medio de transportación más básico para él era la aviación. Ese era su Uber. Yo ahora mismo estoy pensando mucho en la tristeza que da el dolor de que su bebé de 13 años iba también allí. También una amiguita de ella con su mamá, pues iban a un juego de las nenas. Imagínate eso. La vieja Parka te visita cuando le sale de los c*jones, porque uno es humano. Lo tengo a él, a su hija y a los que iban en ese avión reguindaos' del alma", puntualizó el eterno dirigente de la selección nacional, quien le propinó a los Estados Unidos su primera derrota olímpica tras aprobarse la participación de los jugadores profesionales en el baloncesto internacional.

Otros puertorriqueños de gran trayectoria a nivel internacional – los armadores Carlos Arroyo y José Juan Barea, que jugaron contra Kobe en la NBA – también manifestaron su pesar.

"Lo siento tanto tanto Kobe. No era tu tiempo. Nunca olvidaré la conversación que tuvimos de tu deseo de ir a Puerto Rico de vacaciones por lo bonito que te habían hablado de él. Descansa en paz hermano", destacó Arroyo en su cuenta de Instagram, mientras que Barea se solidarizó tuitiando el nombre del jugador, con el emoji de las manitas juntas, como en rezo.

Para Toro, empero, una de las cualidades del juego que siempre identificará a Kobe será "su forma de hacer ver las cosas fáciles".

"¡Era increíble ómo ese muchacho ocupaba los espacios en el triangulo de Phil Jackson! Su puntería, su grado de corrección en el aire, su ataque al canasto… él se manifestaba como un genio del juego en todo. Uno contra uno era infernal. Te daba la impresión de que te podía hacer daño de muchas formas, porque también pasaba bien la bola. Llegó de 18 años, se adaptó a su entorno y lo mejoró. Inspiró a millones de personas y deportistas. El golpe es duro. Esto es una congoja", precisó.

"Pero, mira, esto confirma su condición humana. El Challenger, que era de la NASA, explotó en el aire. Siempre donde está el humano está la posibilidad de la tragedia", finalizó Toro.