A dar el 100% en las Justas con 50% de apoyo económico

El Calce habló con un estudiante atleta sobre los retos de su nueva realidad económica

Ser estudiante atleta en cualquiera de los recintos de la Universidad de Puerto Rico (UPR) no es ningún bombito al pitcher. Hay que tener cuero duro y meter caña, mucha caña, porque —como dicen en el barrio— no hay na’ regala’o.

José Álvarez, por ejemplo, es estudiante-atleta de tercer año en Educación K-3 de la UPR en Humacao y sabe muy bien cómo es el mambo de mezclar deporte y estudios en la UPR en tiempos de austeridad. Este sábado el hijo de Yabucoa estará activo en la edición 90 de las Justas de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI), que tendrán lugar en Ponce, y aprovechamos para preguntarle cómo ha cambiado su vida luego de que en verano del año pasado la Junta de Gobierno de la principal institución académcio-superior del país aprobara reducir las exenciones deportivas en un 50% y, además, imponer un aumento en el costo del crédito subgraduado de $56 a $115.

“De verdad que eso a mí me tiene bien frustrado, en el sentido de que a nosotros los atletas nos exigen un cien por ciento en las competencias y que te paguen con un cincuenta, de verdad que, en cierto aspecto, es bochornoso. Tú me pides un 100 y me das un 50. Entonces, ¿cuando yo vaya a las justas yo puedo correr a un 50?”, le dijo a Metro el joven de 21 años.

José, que estará activo en los 100m y 4x100m, es el primero en su familia en estudiar en la UPR y ha tenido que hacer de tripas corazones tras el paso del huracán María. Su madre partió a los Estados Unidos luego del temporal y tocó manejar el hogar junto a su hermano. La agricultura fue lo que ayudó a llevar comida a la mesa.

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“María me lo cambió todo, porque lo sufrí mucho. Tenía que llevar el sustento a mi hogar. Me quedé solo con mi hermano. Se me hizo difícil mentalmente y tuve muchos problemas con mi hermano en casa. Estuve trabajando en construcción y en fincas hasta diciembre, pero lo dejé para tener un mejor desempeño en el atletismo. Sembraba plátano, yuca, parcha, de todo. Y actualmente me mantengo con la exención”, aseguró.

“Para mí la exención es la paga de todo el sacrificio de la semana, de las amanecidas y de todo lo que se hace. O sea, del dejarlo todo para yo entrenar. Yo le meto mayormente de lunes a jueves y los sábados. En la semana entreno a las cinco de la tarde y los sábados a las siete de la mañana. En la semana, lunes, miércoles y viernes me toca gimnasio, y voy después de las prácticas. Estudio de lunes a viernes, desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Es fuerte, duro, pero uno tiene que seguir pa’ lante. Siempre hay una pequeña luz. Para mí esa luz son las Justas. Por eso no entiendo cómo le dan este golpe a los jóvenes que nos esforzamos para dar un extra”, añadió.

Como José son muchos los que esta semana recargan baterías luego de un año de entregas totales.

Desde la perspectiva administrativa, Freddie Ramos, director atlético del Recinto de Río Piedras de la UPR, subrayó el hecho de que son dos golpes consecutivos para los estudiantes atletas de la UPR. Primero, el azote de María. El segundo, el ajustarse a una nueva realidad económica en la institución.

“Ha sido la combinación de todo: el huracán, el aumento y las exenciones. Muy fuerte. Este año fueron alrededor de 300 exenciones nada más en el caso de la UPR de Río Piedras, eso es una reducción significativa en comparación al año pasado, porque son como 30 exenciones menos por semestre. Y ese total incluye ambas ramas. Atletismo fue la disciplina que más impactada se vio, porque ahora solo tenemos 25 exenciones para cada rama, cuando teníamos 50 para femenino y 50 para masculino”, explicó Ramos.

El director entiende que es fundamental darle un giro a esta realidad que se enfrenta en el Sistema UPR y reconoció la importancia de solidificar las estructuras estudiantiles de cara al futuro no muy lejano.

“Muchos de estos estudiantes salen de la universidad para representar al país en los equipos nacionales. Eso tiene un impacto futuro en la universidad. Por eso, vamos a presentar una propuesta a la presidencia, mostrando una escala de lo que serían becas deportivas por deporte. Hemos recibido aceptación y tenemos un comité con algunos rectores y directores atléticos”, adelantó.

Según se le informó a este medio, el martes de la próxima semana se discutirá en Administración Central el tema de las exenciones. ¿Se pensarán los estudiantes como números o como seres humanos? Veremos.