Ya hay más de 10 millones de casos de coronavirus en todo el mundo

La peste del siglo XXI

La pandemia del coronavirus alcanzó otras dos crudas marcas el domingo, con 500,000 decesos y 10 millones de casos confirmados, así como un nuevo máximo de contagios diarios a medida que los gobiernos que intentaron iniciar reaperturas dan marcha atrás y advierten sobre peores noticias por venir.

“El COVID-19 ha dado un giro rápido y peligroso en Texas en apenas unas cuántas semanas”, señaló el gobernador Greg Abbott, quien permitió la reapertura de algunos negocios a inicios de mayo pero el viernes ordenó el cierre de bares y la operación de restaurantes con capacidad reducida ante un repunte de contagios.

En California, el gobernador Gavin Newsom dio marcha atrás a la reapertura de bares en siete condados, incluyendo el de Los Ángeles. Ordenó su cierre inmediato e instó a otros ocho condados a emitir órdenes sanitarias locales para cerrar ese tipo de establecimientos.

El ministro de Salud de Sudáfrica, Zwelini Mkhize, advirtió que se anticipa que el repunte actual de casos aumente rápidamente en las próximas semanas y lleve a los hospitales al límite. Mkhize dijo que el incremento actual de infecciones proviene de personas que “volvieron a su lugar de trabajo. Por lo mismo, era inevitable que se presentaran focos de contagio a medida que éstos se esparcen de las comunidades a lugares de congregación como minas, fábricas, taxis y autobuses”.

Nuevos casos en un club nocturno en Suiza y en la ciudad de Leicester, en el centro de Inglaterra, dejaron en evidencia que el virus todavía circula ampliamente en Europa, aunque no al ritmo que se observa en regiones de Estados Unidos, América Latina y la India.

En tanto, las autoridades de Salud de Australia utilizan lo que describen como las primeras pruebas de diagnóstico de coronavirus con saliva en la segunda ciudad más grande del país, donde el virus se propaga a una velocidad alarmante.

Las autoridades australianas informaron de 49 nuevos contagios en Melbourne el domingo, y apenas otros cuatro casos en otras partes del país.

El subdirector de Salud de Australia, Nick Coatsworth dijo a la televisora Australian Broadcasting Corp. que se realizarán pruebas de saliva en el estado de Victoria, cuya capital es Melbourne, y que los expertos aún analizan la efectividad del nuevo método.

Coatsworth anunció que el método nasal, sumamente incómodo, sigue siendo la opción preferida y podría ser más precisa, pero los análisis por saliva “serán grandiosos, especialmente para los niños”.

Por su parte, Polonia y Francia intentaron dar nuevos pasos hacia la normalidad al celebrar elecciones que habían sido postergadas por la pandemia.

Con mascarillas obligatorias, directrices de distanciamiento social en las filas y con sus propios bolígrafos para firmar los registros, los votantes franceses participaron en la segunda ronda de comicios municipales. En Polonia, los residentes también utilizaron cubrebocas y desinfectante, mientras que en zonas más afectadas del país se implementaron votaciones por correos para evitar mayores contagios.

Un conteo de investigadores de la Universidad Johns Hopkins difundido el domingo señaló que hay 500.108 muertes relacionadas con la pandemia.

Una de cada cuatro de esas muertes – más de 125,000 – han sido en Estados Unidos. Le sigue Brasil con más de 57.000 decesos.